Fútbol Fútbol -  11 de julio de 2010 - 22:00

Mundial: Para Webb el partido se le fue de las manos

JOHANNESBURGO (AP). Howard Webb, el árbitro de la final, no pudo tener la clase de partido sin complicaciones que habitualmente suele tener.

Webb amonestó a 13 jugadores en el partido y expulsó a John Heitinga tras mostrarle al defensor holandés una segunda tarjeta amarilla en el tiempo extra del partido que España derrotó 1-0 a España.

El colegiado inglés fue blanco de crí­ticas por diversas acciones, como no sacarle una roja directa al holandés Nigel de Jong por una brutal falta sobre Xabi Alonso.

No le mostró la segunda amarilla al defensor español Carles Puyol cuando pareció que le cometió una obstrucción a Arjen Robben a los 82 minutos, permitiendo que siguiese la jugada.

El técnico de Holanda Bert van Marwijk le dio nota negativa a Webb y opinó que no hizo un buen arbitraje.

"No soy de juzgar a los árbitro, pero si se analiza la ocasión de Arjem creo que le debió haber sacado la amarilla (a Puyol)", indicó Van Marwijk.

Webb, quien vení­a de dirigir la final de la Liga de Campeones, dijo previo al partido que querí­a tener un papel pasivo, sin influir en el juego.

Describió su partido ideal como uno en el que "nadie le habla a los árbitros, y que se hable del excelente fútbol y la calidad de los jugadores".

Las 14 tarjetas amarillas, una que derivó en una roja, fijaron un récord para una final del Mundial, superando con creces el récord de seis que Argentina y Alemania Occidental acumularon en 1986.

Cuando sonó el silbatazo final, los volantes holandeses Mark Van Bommel y Wesley Sneijder fueron directamente a reclamarle airadamente al ex policí­a de 38 años.

Robben y el defensor Joris Mathijsen también se unieron para lo mismo. El malestar pareció ser por la jugada previa al gol de España.

De un tiro libre holandés, un remate de Sneijder fue desviado por Cesc Fábregas pero Webb pitó un saque de puerta y Andrés Iniesta acabó anotando.

Webb fue blanco de más burlas cuando fue a recibir su medalla al final del partido. Un coro de abucheos tremendo se pudo escuchar desde las tribunas cuando Webb y sus asistentes recibieron sus obsequios de manos del presidente sudafricano Jacob Zuma y el presidente de la FIFA Joseph Blatter.

FUENTE: Agencia AP