El calendario de la Liga española 2015/2016, aprobado a mediados de julio por la Federación (RFEF) pero no por la Liga de Fútbol Profesional (LFP), fue modificado este martes por el Consejo Superior de Deportes (CSD), y afecta sobre todo a los clásicos entre Real Madrid y FC Barcelona.
Este cambio está relacionada con la 10ª jornada, inicialmente prevista para octubre, pero que se retrasa hasta el 1 de noviembre, provocando un retraso de una semana a las jornadas siguientes.
En consecuencia, la final de la Copa del Rey se jugará el fin de semana del 7-8 de mayo y la última jornada se disputará el 21-22 de mayo.
Estas disputas con el calendario no es más que el último episodio de una guerra no declarada entre la RFEF y la LFP.
El final de la pasada temporada rozó el caos, los jugadores y la RFEF amenazaron con ponerse en huelga por una mejor distribución de los derechos televisivos. La LFP había negociado por primera vez estos derechos de forma centralizada. La huelga fue finalmente anulada después de ser declarada ilegal por un tribunal.
FUENTE: AFP



