El capitán de la selección suiza, Granit Xhaka, dijo este viernes que admira la mentalidad de las selecciones sudamericanas, y que Argentina, su rival mañana en los cuartos de final del Mundial 2026, es un buen ejemplo "por el hambre de ganar que tiene".
Xhaka, junto a Ricardo Rodríguez son los únicos jugadores del actual plantel suizo que se enfrentaron a Argentina en el Mundial de Brasil 2014, cuando la Albiceleste se impuso en la prórroga gracias a un gol de Ángel di María, pero el capitán suizo no quiere hablar de revancha.
"En 2014 jugué mi primera Copa del Mundo y el partido contra Argentina no fue el momento más agradable, Jugamos bastante bien, pero encajamos el gol en el minuto 118. Deberíamos haber marcado nosotros y esta vez creo que vamos a ganar. Esta es una nueva generación y el fútbol suizo ha mejorado muchísimo", aseveró el centrocampista, que aseguró que no hablan de "venganza", porque se tratan de "equipos muy diferentes".
"Mañana, tenemos que rendir al nivel más alto y lo importante es tener la mentalidad adecuada para el partido. Poca gente está hablando de las virtudes de Suiza, pero todos jugamos en ligas de primer nivel y lo vamos a demostrar", agregó.
"Es un privilegio jugar aquí. Es uno de los mejores momentos de mi carrera. Después de 72 años, que Suiza juegue unos cuartos y contra los campeones del mundo, me llena de orgullo. Pero no estamos aquí solo para estar en la cancha. Vamos a dar lo mejor de nosotros", recalcó Xhaka, que también elogió a Ricardo Rodríguez, el jugador del Betis, de ascendencia chilena, con el que ha compartido todo el trayecto en la selección desde 2014.
Elogios a Ricardo Rodríguez
"No ha cambiado. Es un jugador tranquilo que responde muy bien sobre la cancha. Hemos jugado juntos desde 2014, muchos partidos juntos y todos los días rinde al mismo nivel. Por eso, es muy importante para el equipo. Juntos hemos hecho historia", afirmó.
FUENTE: EFE


