LAGOS, Nigeria (AP). Tras ganar la Copa Africana de Naciones, Nigeria busca recuperar su estatus internacional en la Copa Confederaciones.
En Brasil, donde la selección nacional enfrentará a Tahití, Uruguay y al campeón mundial España en el grupo B, la supervivencia de Nigeria dependerá de la capacidad del técnico Stephen Keshi para unir a sólidos jugadores de talla internacional con talento local en ascenso.
Keshi se ha mostrado optimista antes del torneo que sirve como preámbulo para la Copa del Mundo, una confianza impulsada por el empate de Nigeria de 2-2 con México el 31 de mayo en un partido amistoso en Estados Unidos.
Algunos criticaron al principio a Keshi, que asumió el cargo al frente del equipo en 2011, por convocar a demasiados jugadores locales sin experiencia internacional. Pero futbolistas como el mediocampista Sunday Mba, que anotó un gol crucial en la Copa Africana, han mostrado el talento de los jugadores de la Liga Premier de Nigeria.
Pese a no contar por lesiones con dos delanteros clave _Victor Moses, del Chelsea, y Emmanuel Emenike, del Spartak de Moscú_ Mba y el mediocampista del Chelsea John Obi Mikel podrían llevar a cuestas a una joven y ambiciosa selección nigeriana en Brasil.
"Mostramos cosas muy buenas frente a México a pesar de no contar con varios jugadores", indicó Keshi.
Sin embargo, Keshi sigue siendo un comodín y su lugar al frente de la selección _de la que fungió como capitán en su triunfo anterior en la Copa Africana en 1994_ nunca ha estado asegurado en realidad, incluso tras una victoria de 1-0 sobre Burkina Faso en la final de la Copa Africana de Naciones en febrero. Justo después de ese partido, Keshi dijo haber enviado vía fax una carta de renuncia a la Federación Nigeriana de Fútbol, molesto por la manera en que los funcionarios trataron de cesarlo antes del duelo de cuartos de final ante Costa de Marfil.
En menos de un día, la federación informó que Keshi permanecería en el cargo a su llegada a casa en el país más poblado de Africa como campeón. Aun así, la molestia permanece entre jugadores como Peter Odemwingie, que fue excluido del equipo antes de la Copa Africana, y Emenike, cuya relación de amor y odio con la selección nacional continúa.
Aminu Maigari, presidente de la Federación Nigeriana de Fútbol, dijo que todos los problemas han sido puestos de lado para la Copa Confederaciones, la oportunidad de Nigeria para demostrar que ha regresado a los primeros planos del fútbol.
"Keshi y yo hemos estado hablando y pese a que no estoy con el equipo físicamente, saben que lo estoy en espíritu y estamos preparados para un importante mes de junio en el que esperamos hacer felices a los nigerianos", dijo Maigari.
Keshi y su cuerpo técnico cuentan con "un nuevo enfoque para llevar al fútbol nigeriano a su máximo nivel".
Para la Copa Confederaciones, Mikel de antemano ha confirmado su disponibilidad, un impulso importante ante la anticipada ausencia de Moses y Emenike.
"Adoro representar a mi país", aseguró Mikel.
El seleccionado nigeriano de Keshi espera recuperar la reputación con que gozaban en la década de 1990 como la mejor selección africana y un rival peligroso en competencias internacionales. Sigue siendo una lucha cuesta arriba, mientras a algunos les preocupa que el equipo pueda desplomarse como sucedió en el Mundial de 2010, donde no ganó un solo partido.
También ha tenido que considerar eso en sus planes para la próxima ronda de duelos en Africa por la clasificación para el Mundial antes del largo viaje a la Copa Confederaciones en Brasil.
Sin embargo, la creencia en el fútbol nigeriano sigue siendo que los problemas y las distracciones nunca están lo suficientemente lejos.
___
Jon Gambrell está en Twitter como: at www.twitter.com/jongambrellAP
FUENTE: Agencia AP

