NFL Fútbol Americano NFL -  11 de noviembre 2014 - 09:00hs

¿Se puede fiar de los Steelers y Saints?

NUEVA YORK (AP). La segunda mitad de la temporada de la NFL comenzó con pasos en falso de varios equipos que, de acuerdo con la tabla de posiciones, son aspirantes al campeonato.

Lo que los Saints, Bills, Dolphins, Bengals y, en particular, los Steelers confirmaron durante la décima semana, es que ninguno ofrece buenas garantías. Sin embargo, varios de ellos pueden acabar en la puja por el Super Bowl.

La mediocridad no significa que su temporada culminará antes del Año Nuevo. No hay mejor ejemplo que el de Nueva Orleáns.

Los Saints deben estar muy agradecidos de formar parte de la división del Sur en la NFC.

Pese a dejar escapar un partido ante San Francisco en tiempo extra el domingo, la primera derrota de los Saints en casa con su entrenador Sean Payton desde 2011 (purgó una suspensión en 2012), Nueva Orleáns tiene al alcance ganar su división. Esto implica poder ser anfitriones de un partido en la ronda de comodines, inclusive con una marca de .500 o peor. ¿Se imaginan a los Seahawks como los visitantes, a diferencia de 2010?

Pero, los Saints (4-5) no son de fiar en un partido trascendental, al considerar que es un equipo que pierde mucho el balón y cuya defensa sufre con el juego aéreo. Y no hay que olvidar que no saben darle la última estocada al rival.

"No somos el habitual equipo con un 4-5", señaló el cornerback Corey White. "Fácilmente pudiéramos estar 7-2 ahora mismo. Los demás equipos lo saben. Tenemos que encontrar la manera de sentenciar estos partidos, y ahí estaremos bien. Vamos a buscar la clasificación a los playoffs, ganar la división, como sea. Y pondremos las cosas y encontramos la forma de ganar estos partidos reñidos. Y al hacerlo, vamos a estar mucho mejor".

Perdonen nuestro escepticismo.

Igual con los Dolphins y Bills, que sufrieron derrotas el domingo, y empiezan a descolgarse del líder Nueva Inglaterra en el Este de la AFC. Además, estos dos se miden el jueves y el perdedor podría empezar a planificar sus contrataciones para la próxima temporada.

Y de repente el ganador también tendría que hacer lo propio, ya que el resto de su calendario no pinta fácil.

"Nuestro objetivo es enfocarse en jugar lo mejor posible la noche del jueves, a las 8.30", dijo el entrenador de los Dolphins Joe Philbin el lunes, al día siguiente de que el equipo se derrumbó en el tramo final del partido ante Detroit.

Con una improvisada formación de protección ofensiva y la baja por lesión del Branden Albert, los Dolphins despiertan más dudas.

En cuanto a los Bills, su ataque en las últimas 20 yardas deja mucho que desear y eso amenaza con pasarles factura cuando en diciembre se tengan que topar con Denver, Green Bay y Nueva Inglaterra.

Los Bengals están metidos de lleno en la puja del Norte de la AFC, en la que todos los cuatro equipos se ubican dos victorias encima de .500. Los problemas en Cincinnati son los las lesiones, una irregular ofensiva y una defensa que hace agua con los acarreos del rival.

Cincinnati no gana un partido de postemporada desde 1990 y su récord es de 0-5 con el técnico Marvin Lewis en los playoffs.

El más desconcertante de estos candidatos poco fiables es Pittsburgh. Los Steelers parecían una máquina trituradora cuando hilvanaron una racha de tres victorias, en la que superaron a sus rivales con un marcador acumulado de 124-80. Ben Roethlisberger era imparable, imponiendo un récord de la NFL con seis pases de touchdown en semanas consecutivas.

Hasta que se estrellaron al perder 20-13 ante los Jets, un equipo que venía de perder ocho partidos al hilo.

Increíble.

"Así es la NFL", dijo el receptor Lance Moore. "Si afrontas un partido sin tu juego habitual, irremediablemente vas a perder. Nuestro último partido es el mejor ejemplo de eso. Nadie podía con nosotros. Veníamos entonados y agrandados y se nos presentó un equipo que jugó mejor que nosotros".

FUENTE: BARRY WILNER (Associated Press)