RÍO DE JANEIRO (AP) — El campo de golf para los Juegos Olímpicos de Río de Janeiro — retrasado por demandas ambientales, disputas sobre la propiedad del terreno e incluso dudas sobre si era necesario construirlo — fue entregado el domingo a los organizadores de la máxima justa deportiva del año entrante.
"Si uno está en la política, siempre tiene que dedicar algo de tiempo a defender sus puntos de vista", comentó el alcalde.
Paes habló ante cientos de invitados y agradeció en repetidas ocasiones al multimillonario constructor Pasquale Mauro, quien estuvo junto a él en la presentación. Mauro gastó alrededor de 60 millones de reales (16,2 millones de dólares) en la construcción del campo y también está edificando unos lujosos apartamentos de mármol y cristal, alrededor de la instalación deportiva, realizada en una reserva natural.
El nuevo campo seguirá siendo público durante 20 años. En Río existían ya dos clubes privados de golf. Albergará el primer torneo de golf de los Juegos Olímpicos en 112 años, marcando el regreso del deporte a la máxima justa, aunque en un país donde se sigue muy poco a esta disciplina.
La construcción tardó tres años, y las constantes interrupciones restaron algo de glamour al retorno de este deporte al programa olímpico.
Las obras comenzaron con seis meses de retraso. El arquitecto estadounidense Gil Hanse, quien consiguió el contrato por encima de famosos diseñadores de campos como Jack Nicklaus y Gary Player, se quejó al inicio de que el constructor no le estaba pagando, y amenazó con retirarse del proyecto.
Luego, el proyecto se demoró por una serie de demandas de grupos ambientalistas. Hubo también varias disputas legales sobre quién era el dueño de la propiedad, ubicada en una zona de codiciados terrenos en este suburbio al poniente de Río.
Paes, a quien se menciona como posible candidato a la presidencia de Brasil, negó varios reportes acerca de que Mauro había hecho donaciones para sus campañas políticas.
"No, en absoluto", dijo Paes a una pregunta de The Associated Press. "Pero tampoco sería un problema si lo hubiera hecho".
El domingo, Paes insistió en que, si bien una parte de la reserva natural fue eliminada para dar forma al campo de golf, la mayor parte de la zona modificada se encontraba ya en deterioro.
"Creo que durante los Juegos Olímpicos siempre habrá mucha controversia", indicó. "Pero la gente entendió finalmente que éste es un gran legado ambiental y un gran campo de golf".
FUENTE: STEPHEN WADE (ASSOCIATED PRESS)



