Un cuarto de hora soportó el Oviedo el 0-0 en el Metropolitano, desbordado entonces por un golazo colectivo del Atlético de Madrid, dos tantos de Alexander Sorloth en 26 minutos y la décima victoria consecutiva del conjunto rojiblanco en casa, rumbo a toda velocidad, sin exigirse de más, al Camp Nou para desafiar al Barcelona.
Es el Atlético, revitalizado de finales de agosto a finales de noviembre. No hay ningún equipo con mejor rendimiento en LaLiga si se obvian las tres primeras jornadas (su derrota con el Espanyol y sus empates con el Elche y el Alavés). No pierde desde entonces en España, desde la primera cita, y mira hacia arriba, ya con suma naturalidad.
Atlético de Madrid gana al Oviedo
Si le da para más o no lo determinarán partidos como los que aparecen ahora, de forma inmediata, en una semana, delante suya. No sólo será el Camp Nou y el Barcelona, sino también el Athletic Club y San Mamés. Antes debía ganar al Oviedo, el último de la clasificación, que no ha marcado ningún gol en seis de sus últimos siete choques y sigue sin ganar desde la llegada de Luis Carrión. El Atlético se tomó sumamente en serio el enfrentamiento. La victoria era crucial, igual que lo serán en dos terrenos adversos.
El minuto 15 fija el punto de inflexión del partido. Ya había tenido Sorloth un gol antes ante Aaron. Frente a frente, su mano izquierda frustró el derechazo del noruego. Pero el encuentro se movía aún en la indefinición, necesitado el Atlético de un impulso, un golpe de inspiración para romper el partido cuanto antes. Y fue un golazo, de principio a fin.
En el recorrido de 20 toques más la finalización, en el que participan hasta nueve jugadores diferentes de los once locales sobre el terreno, hay una descarga perfecta de Griezmann, el cambio de paso de Lenglet para darle más vuelo a la transición y la serie de combinaciones por la izquierda que son el salto: Nico, más a la banda para Baena, que va más allá a la llegada de Hancko, cuyo centro al segundo palo lo remacha Sorloth.
Sobrepasado entonces el Oviedo, con un par de amagos de reacción después, el más claro un centro de Hassan que no remató nadie, el Atlético y Sorloth resolvieron el triunfo aún más instantes después. Ya en el minuto 26, en otro centro de Hancko, también el asistente del primero, David Carmo interrumpió el primer remate del noruego, pero no el segundo: el rebote benefició al ‘9’, que conectar una volea imparable a sólo tres metros.
FUENTE: EFE



