La Francia de Zinedine Zidane cerró con una nueva victoria contra Bélgica (4-1), que la deja al borde de los cuartos de final, la primera tanda de la fase previa de la Liga de Naciones, después de que el nuevo seleccionador virara el rumbo cuando los 'diablos rojos' habían tomado la delantera.
El golpe de timón que dio desde el banquillo la leyenda francesa asestó una séptima derrota consecutiva a Bélgica ante Francia, a la que no gana desde 2015, que complica sus opciones en la competición.
Francia agarrando ritmo
La goleada, que llegó tras un primer tiempo en el que dormitaba el Estadio de Francia, abarrotado de nuevo en otra muestra del tirón que tiene este equipo y su nuevo seleccionador, acalla un debate que empezaba a abrirse camino, el de la eficacia goleadora de los 'bleus' versión Zizou.
Con tres goles en los tres primeros partidos, servicios mínimos, Francia sumó dos victorias y un empate. Ante Bélgica reaccionó a tiempo para evitar un desastre y, de paso, demostrar que sí son capaces de convertir la superioridad en el campo en goles.
Aunque para eso Zidane tuviera que revisar el boceto que puso de salida, uno más en el carrusel de cambios que ha hecho en esta larga concentración, en la que ha usado todos sus efectivos.
Esta vez optó por dejar en el banquillo a Olise, elevado a la categoría de estrella en ausencia del lesionado Kylian Mbappé, y Ousmane Dembélé fue voluntarioso pero poco eficiente.
El relevo entre ambos a la hora de juego acabó por doblegar a una Bélgica que hasta ese momento había acariciado la sorpresa de derrotar a Francia en su estadio, pero que no pudo soportar el chaparrón que le cayó en el segundo acto.


