Cuando algunos pensaban que el de este viernes ante la todopoderosa Brasil podía ser el último partido mundialista de Luka Modric, la estrella croata volvió a guiar con su luz a una Selección de Croacia que vuelve a hacer historia al clasificarse para semifinales en el Mundial de Qatar 2022.
Omnipresente, ofreciéndose siempre a sus compañeros y abnegado en defensa, justo antes de la prórroga se interpuso a un disparo de Militao dentro de su propia área, Modric fue también el jugador croata que recuperó la pelota que acabaría suponiendo el tanto croata en el 117 con el que se llegó a los penales.
Y desde los once metros no falló, engañando a Alisson en un ejercicio que maneja a la perfección.
Aunque aún no ha puesto fecha a su retirada (en broma dijo al llegar a Doha que lo haría si ganaba el Mundial), su marcha dejará un vacío inmenso en el mundo del fútbol.
Entre 2008 y 2021, Modric fue el único futbolista en ganarles un Balón de Oro a Messi y Cristiano Ronaldo. Lo logró en 2018 después de liderar a la 'Vatreni' hasta la final del Mundial de Rusia, perdida por 4-2 contra Francia.
Modric es "uno de los centrocampistas más completos del mundo, con una velocidad fantástica y una visión de juego única", resumía hace un tiempo el astro sueco Zlatan Ibrahimovic.
"Inmortal", le definió esta temporada su técnico en el Real Madrid Carlo Ancelotti, quien sigue confiando a ciegas en el talento del croata, crucial en la conquista de la Liga de Campeones en 2022, la última de las cinco logradas por Modric en el equipo blanco desde que llegó hace una década procedente del Tottenham.
FUENTE: AFP