RÍO 2016 Noticias -  13 de agosto de 2016 - 12:35

Australia no sería nadie en Rio-2016 sin sus nadadores

La primera semana en Rio lo confirmó. Australia no sería nadie -o casi nadie- en unos Juegos sin sus nadadores que, cada cuatro años, cosechan la mayoría de la medallas olímpicas de la isla continente.

De Dawn Fraser (1956, 1960 y 1964) a Ian Thorpe (2000 y 2004), pasando por Murray Rose (1956 y 1960) o Shane Gould (1972), la lista de campeones olímpicos australianos es larga.

En Rio, la gran favorita Cate Campbell decepcionó en los 100 metros libres, al igual que Cameron McEvoy en la misma distancia masculina.

Pero en Brasil eclosionaron nuevas estrellas como el joven Kyle Chalmers, nuevo príncipe del esprint, o Mack Horton, oro en 400 metros libres.

Los juegos cariocas no serán por tanto una excepción. Ningún otro deporte define mejor el ADN olímpico australiano que la natación.

Por supuesto, en el ámbito deportivo Australia no solo tiene estrellas en traje de baño. Y las proezas de atletas como Shirley Strickland (1948, 1952 y 1956), Betty Cuthbert (1956, 1960 y 1964) o Cathy Freeman (1992, 1996 y 2000) están todavía muy presentes en las memorias.

Pero ninguna disciplina cautiva tanto a los australianos como la natación.

Hay que reconocer que es difícil evitar el agua cuando se vive en una isla con casi 36.000 kilómetros de costas y un clima propicio a las actividades acuáticas.

Según un estudio reciente, un 12% de los 24 millones de australianos tiene piscina en casa. La proporción supera incluso el 15% en Perth, Sídney o Brisbane. Y la natación es una asignatura obligatoria en el colegio.

- 39% de todas las medallas -

El idilio olímpico de la natación australiana tiene ya más de un siglo de historia.

El primer nadador 'aussie' que logró una medalla, Freddy Lane, ganó dos pruebas en el río Sena de París en 1900.

Los Juegos más fastos para los nadadores australianos fueron los que disputaron a domicilio, en Melbourne en 1956 (ocho medallas de oro). En el extranjero, los mejores fueron los de Atenas-2004 (siete oros).

Entre los primeros Juegos Olímpicos de la era moderna, en Atenas en 1896, y los de Londres-2012, los nadadores se colgaron el 42% de las medallas de oro ganadas por Australia, 42% de las de plata y 36% de las de bronce. En total, el 39% de todas las medallas.

Una dependencia que un editorialista australiano resumió recientemente: "Si nuestros nadadores fallan en los Juegos como hace cuatro años, Australia se hundirá en las profundidades del medallero".

A una jornada del final de las pruebas en Rio, la natación australiana totaliza 60 medallas de oro en la historia detrás del todopoderoso Estados Unidos, un país 14 veces más poblado.

Este total triplica el del atletismo australiano. Ciclismo, remo y vela llegan justo detrás. Ninguna nación es tan dependiente de un solo deporte como Australia de la natación.

Y el país cuida esta mina de oro.

Desde 2012, la Comisión Deportiva Australiana, un organismo gubernamental, ha invertido 37,4 millones de dólares australianos (USD 28,6 millones) en la natación, el deporte mejor dotado por delante del ciclismo (AUD 34,1 millones).

Con un presupuesto de 27 millones de dólares australianos, Swimming Australia es la federación más rica del país, gracias sobre todo a los patrocinadores y a los derechos televisivos.

FUENTE: AFP

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