Después de asombrar al mundo del tenis en su regreso al circuito tras casi un año sin competir por las lesiones, el español Rafael Nadal demostró que también es humano, siendo eliminado en cuartos de final del torneo de Brisbane por el australiano Jordan Thompson (N.55 del mundo).
El español aseguró en conferencia de prensa que desconoce el alcance de los problemas: "Pasan muchas cosas en un cuerpo como el mío tras un año sin jugar al tenis. Espero que solo sea una sobrecarga en el músculo" psoas de la cadera, del que fue operado el año pasado.
"Espero que solo sea una sobrecarga" -
Ante un rival mejor clasificado en el ranking que sus dos primeros adversarios en Brisbane (Thiem y Kubler), Nadal se topó con dificultades que no había tenido en sus dos primeros partidos, sobre todo un adversario que le alargaba los peloteos y que fue capaz de superar tres bolas de partido en contra.
Nadal destacó tras el partido que tuvo oportunidades de llevarse la victoria, pero lamentó no haberlas aprovechado: "Creo que él jugó un buen partido y yo no hice el mejor partido; perdí muchas oportunidades de ganar".
"Creo que hay que aceptarlo así. Después de un año (sin jugar), es normal", añadió en conferencia de prensa.
En el primer set, Nadal estuvo al nivel exhibido desde su regreso, pese a sufrir el primer 'break' en contra del torneo, en el séptimo juego.
Pero lo recuperó inmediatamente después y luego volvió a quebrar el servicio de Thompson cuando el australiano trataba de forzar el 'tie break', llevándose el primer parcial en más de una hora y 10 minutos de juego, casi tanto tiempo como lo que duraron sus dos primeros partidos.
En el segundo set, los dos tenistas lograron conservar su servicio, con más o menos dificultades, ya que el australiano sobrevivió a una bola de partido en contra en el décimo juego.
Disminuido físicamente, Nadal ya pudo ofrecer poca resistencia y acabó cediendo ante un rival crecido anímicamente, que tiró de su servicio para cerrar la victoria por 6-3.
FUENTE: AFP
