Deportes 20 de enero 2010 - 00:00hs

Favre enfrentará en Nueva Orleáns a un equipo que amaba

MINNEAPOLIS (AP). Parece que Brett Favre es como cualquier otra persona: nunca olvidó su primer amor.

Poco después de que Favre y los Vikings de Minnesota desmantelaran 34-3 a Dallas el domingo, preparando el terreno para un enfrentamiento definitivo con los Saints en Nueva Orleáns por el campeonato de la Conferencia Nacional, el quarterback de 40 años recordó una conversación que tuvo con el entrenador Sean Payton de los Saints hace algún tiempo.

"Le dije que en secreto soy un aficionado de los Saints", señaló el mariscal de campo.

Durante años en su niñez en el sureste de Misisipí­, Favre nunca sintió la necesidad de ocultar su devoción a Archie Manning y el resto de esos simpáticos perdedores, incluso mientras muchos en la región de la costa del Golfo de México ocultaban su cabeza con bolsas de papel del supermercado para evitar el ridí­culo de ser vistos en los partidos de los Saints.

"En todos esos años nunca me puse una bolsa en la cabeza, pero recuerdo esos dí­as", dijo Favre.

Nueva Orleáns puede no haber sido un lugar al que Favre llame hogar. Pero en lo que respecta a las ciudades sede de equipos de la NFL, es una de las que él podrí­a considerar así­. El quarterback creció en Kiln, Misisipí­, a una hora en automóvil de Nueva Orleáns, y jugó en el fútbol estadounidense universitario en Southern Mississippi en Hattiesburg, a tan sólo dos horas de Bourbon Street.

Ahora, en el giro dramático más reciente de su 19na temporada suya en la NFL, que casi ha sido demasiado buena para ser verdad, los Saints son el último equipo obstaculizándole el camino para llegar a un tercer Super Bowl. Favre y los Vikings entrarán al Superdome el domingo con la posibilidad de viajar luego a Miami.

"No pensábamos que realmente nos í­bamos a enfrentar", dijo Favre con relación a sus conversaciones pasadas con Payton.

A medida que esta temporada de ensueño se acerca a su fin para el quarterback, parece que casi tení­a que ser así­.

Tras firmar un contrato con los Vikings, Favre ya ha dominado dos veces a los Packers de Green Bay _su antiguo equipo_ en forma convincente.

Con un desempeño de cuatro touchdowns frente a los Cowboys el fin de semana pasado, se convirtió en el primer quarterback en ganar un partido de playoffs a los 40 años y ha conjuntado una de las mejores temporadas de su brillante carrera. Ha lanzado 37 pases de anotación y sólo ha padecido siete intercepciones, la menor cantidad para él en una campaña desde que está en la NFL.

Su clasificación de 107,2 en la temporada regular fue por mucho la mejor de su carrera, y sus 4.202 yardas en pases completos fueron sus terceras más elevadas detrás de las que obtuvo en las campañas de 1995 y 1998, hace ya mucho tiempo si se toma en cuenta el reducido número de años en que un jugador puede mantenerse en una liga a nivel profesional.

En el 2009 Favre condujo a los Vikings a una temporada de 12-4 y una exención en la primera ronda de los playoffs, apenas la segunda vez desde 1975 en que Minnesota ha ganado al menos 12 partidos en la temporada regular.

Si es que va a conducir a los Vikings a su primer Super Bowl desde 1977, tendrá que ser a expensas del equipo que estuvo tan cerca de su corazón durante tanto tiempo. Favre amaba a los Saints cuando era niño, e incluso imitaba a Manning en los partidos informales que disputó en su juventud.

FUENTE: Agencia AP

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