LONDRES (AP). Falta una semana para que comiencen los Juegos Olímpicos en Londres, y las autoridades británicas han debido ponerse a la defensiva.
Las malas noticias llegaron a tan sólo ocho días de la celebración olímpica y provocaron problemas a un gobierno que hubiera preferido concentrarse en destacar sus logros en los días previos a los Juegos.
Por mucho, el episodio más bochornoso fue la incapacidad de la contratista de seguridad G4S PLC para cumplir su promesa de proporcionar 10.400 guardias de seguridad para los Juegos. La empresa no reconoció sus problemas sino hasta hace unos días, lo que ha obligado al gobierno a emplazar a 3.500 soldados con el objetivo de compensar la falta de personal.
El jueves, el secretario Hunt reconoció que incluso ese número de soldados sería insuficiente. Dijo a la BBC que el gobierno pidió que estuvieran atentos los 1.200 soldados adicionales, "ante la improbable situación de que el desempeño de G4S se deteriore respecto de la que observamos hoy".
"Queremos que el público esté seguro ante cualquier eventualidad", dijo más temprano a Sky News. "No esperamos usar a esos soldados, pero estarán ahí".
La seguridad ha sido una de las principales preocupaciones para los Juegos Olímpicos desde que 11 atletas y entrenadores israelíes perecieron durante una atentado terrorista en Munich 1972. La presencia de numerosos periodistas internacionales convierte a las Olimpíadas en un blanco apetecible para organizaciones terroristas que busquen causar daños durante acontecimientos transmitidos en directo a todo el mundo, y las autoridades británicas han considerado que existe una "severa" amenaza para los Juegos, lo que significa que un ataque es "altamente probable".
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Cassandra Vinograd contribuyó con este despacho.
FUENTE: Agencia AP

