Deportes 15 de enero de 2009 - 01:00

Jurado da razón a Burress en caso de auto prestado

LEBANON, Pensilvania, EE.UU. (AP). Plaxico Burress estaba suspendido el fin de semana, cuando su equipo fue eliminado en la postemporada, pero al menos, el receptor de los Giants de Nueva York se anotó el miércoles una pequeña victoria en los tribunales.

Un jurado de una corte civil en un pequeño poblado de Pensilvania concedió la razón a Burress y no a un vendedor local de automóviles, quien exigí­a una indemnización de 19.000 dólares, luego que un vehí­culo que permitió usar al jugador terminó incautado por la policí­a de la ciudad de Nueva York, en relación con un tiroteo ocurrido en el 2005.

Burress sólo tendrá que pagar 1.700 dólares al comerciante de autos, un monto que parecerí­a una bicoca para el jugador, quien fue la estrella del Super Bowl más reciente.

"Esto no tiene nada que ver con cuánto dinero gana él", dijo el abogado de Burress, Matthew T. Croslis, tras la decisión del jurado. "Tiene que ver con... lo que es correcto".

La presencia de Burress en Lebanon, Pensilvania, causó revuelo.

El testimonio de más de tres horas fue visto por funcionarios de la corte, seguidores de Burress y demás curiosos, quienes estaban más interesados en la oportunidad de ver al jugador y en convencerlo de que les diera un autógrafo.

El jurado emitió su veredicto tras apenas una hora de deliberaciones.

Decenas de personas siguieron a Burress a su salida de la corte. Burress, quien no habló con la prensa, firmó sólo un par de autógrafos.

Durante los testimonios, el comerciante Frederick Laurenzo y Burress presentaron declaraciones contradictorias.

Laurenzo dijo que habló con Burress por teléfono y el jugador entendió que debí­a cumplir con presentaciones promocionales de parte de su comercio de autos, a cambio de usar una Chevrolet Avalanche 2004. Burress accedió también a que nadie más condujera la furgoneta, dijo Laurenzo.

Burress testificó que habí­a pedido a su agente conseguirle un vehí­culo en marzo del 2006, cuando estaba en su primer entrenamiento de pretemporada con los Giants, luego de ser cedido por los Steelers de Pittsburgh. Sin embargo, añadió que desconocí­a de cualquier obligación o condición por el uso de la furgoneta, y negó haber hablado con Laurenzo.

Varios meses después, la policí­a de Nueva York decomisó el vehí­culo, en relación con un hecho en el que los agentes vieron a dos hombres, quienes abrieron fuego dos veces desde dentro de la furgoneta, en una calle del Bronx, la madrugada del 20 de agosto del 2005.

Los agentes incautaron dos pistolas calibre 9 milí­metros y detuvieron a dos personas, incluido un primo de Burress, a quien el jugador habí­a prestado el vehí­culo, informó la policí­a.

FUENTE: Agencia AP