AUGUSTA, Georgia, EE.UU. (AP). Todo mundo habla de él en el Masters, y por buenas razones. Ningún otro jugador puede igualar su récord en el Augusta National durante la última década, con tres chaquetas verdes, ocho veces entre los primeros cinco y un momento memorable casi cada año.
Ahora es Phil Mickelson.
Va más allá del hecho de que Mickelson sea el campeón defensor, por primera vez colocado como favorito en las apuestas y, como tercero en el ranking mundial, ubicado como el mejor estadounidense en la clasificación por primera vez en su carrera.
Sólo hay que escuchar a algunos jugadores.
"Parece que todo el mundo tiene a Mickelson prácticamente poniéndose la chaqueta verde el domingo por la noche, y en estos momentos no tiene mucho caso presentarse (a competir)", dijo Graeme McDowell, campeón del U.S. Open, con algo de sarcasmo. "Es un gran jugador en Augusta, y si uno termina antes que él, tiene buenas posibilidades (de ganar)".
A Martin Kaymer, campeón de la PGA y primero en el escalafón mundial, se le pidió identifica al jugador más dominante en el Masters.
"Creo que Phil", respondió.
Y esto es lo que un jugador dijo sobre Woods, cuatro veces campeón del Masters.
"No creo que terminará entre los primeros cinco", señaló Ian Poulter. "Su desempeño en Doral fue muy inconsistente. Uno no puede dar ese tipo de golpes en este campo de golf y salirse con la suya. No creo que uno quiera apoyarse tanto en su juego corto (sobre el green) en este lugar".
Woods tiene mucho de qué enorgullecerse en Augusta. También cuenta con triunfos aquí en los últimos 10 años, y eso no incluye su victoria récord por 12 golpes de diferencia cuando tenía 21 años en 1997. Quedo en segundo lugar dos años consecutivos, y al compartir el cuarto puesto hace un año fue impresionante si se toma en cuenta que fue su primer torneo en cinco meses tras el escándalo sexual que dañó su imagen.
Lo que hace que Mickelson se destaque son los 18 birdies que logró el fin de semana en el Abierto de Houston para ganar por tres golpes, su primera victoria desde el Masters del año pasado.
"Sentía como que tenía un buen nivel, pero no lo mostraba", dijo Mickelson. "No he tenido el mismo tipo de enfoque mental que espero durante toda la ronda. Así, el haber podido tener ese tipo de desempeño antes de llegar aquí se siente muy bien. Me recuerda mucho el 2006, cuando pude lograrlo la semana antes (del Masters) y continuar con el buen impulso".
FUENTE: Agencia AP
