Deportes 15 de octubre de 2011 - 18:00

Panam: Muchos latinoamericanos no tienen dónde entrenar natación

GUADALAJARA, México (AP). Suelen largar en los carriles más lentos, como el uno o el ocho. Provienen de paí­ses sin gran infraestructura deportiva para la natación, como Bolivia y Honduras, y muchos entrenan lejos de casa, frecuentemente en Estados Unidos.

Son los rivales considerados más débiles en la natación de los Juegos Panamericanos.

Algunos podrí­an considerar que estos nadadores sufren por estar en semejante desventaja respecto de las potencias de la piscina. Pero la mayorí­a muestra su felicidad por competir en un gran encuentro deportivo, representar a su paí­s y portar su bandera.

Y evidentemente, algunos son la envidia de sus amigos y de sus compañeros en la escuela.

"Fue increí­ble estar ahí­", dijo Julimar Avila, de 14 años, mientras se quitaba la gorra con la bandera de Honduras. "No pensé que habrí­a tanto público. Subí­ a los bloques de salida y pensé: '¡Dios mí­o, estoy a punto de nadar!'"

No está mal para una estudiante de primer año en la Secundaria Weston, en un suburbio de Boston, cuyos padres la alentaron a representar a Honduras en la natación.

Avila nació en Nueva Inglaterra y, aunque habla español, también se expresa en inglés, con un marcado acento bostoniano.

El tiempo que impuso en la piscina fue de un minuto y 6,86 segundos. Se quedó a varios segundos de su mejor marca y a 10 segundos del récord mundial en los 100 metros mariposa.

"Me puse nerviosa, pero fue una oportunidad asombrosa en mi primera competencia importante", dijo.

La boliviana Karen Torrez enfrenta un problema común de los nadadores nacidos en paí­ses sin grandes recursos: no tiene una piscina adecuada para entrenar.

"Tenemos sólo una piscina de 25 metros, ninguna de 50", dijo la joven de 19 años, originaria de Cochabamba. Bolivia es uno de los dos paí­ses sudamericanos sin salida al mar, y Torrez dice que practicó recientemente en Florida.

"Compito porque amo el deporte", dijo Torrez. "Desde luego, en Bolivia la natación no es tan importante como el fútbol, pero es algo que puedo hacer para mejorar mi paí­s".

La falta de piscinas no es privativa de paí­ses sin salida al mar. Aruba, la isla caribeña, tiene el mismo problema.

"Hay sólo una piscina de 50 metros y todos tienen que compartirla", dijo Daniella Van De Berg, de 15 años, quien nadó el sábado en 5:24,75 minutos una prueba eliminatoria del combinado individual de 400 metros.

FUENTE: Agencia AP