ASHBURN, Virginia, EE.UU. (AP). En el podio estaba Mike Shanahan, quien firmó un contrato por cinco años y 35 millones de dólares que le otorga la autoridad final sobre decisiones de fútbol como entrenador y vicepresidente ejecutivo de los Redskins de Washington.
Snyder no estuvo en el escenario, sino sentado entre la audiencia con su esposa Tanya en el auditorio del Redskins Park. Fue la primera ocasión en que no presenta a un entrenador en jefe, un símbolo destacado de la forma en que ha cambiado el equilibrio de poder dentro de una franquicia orgullosa de su trayectoria.
"Dan Snyder nos ha instruido a llevar a este equipo nuevamente a los niveles en los que ha estado en el pasado", dijo Allen. "Y creo que él va a ser nuestro aficionado más ferviente".
Shanahan debutó formalmente el miércoles, al día siguiente de firmar su contrato y sólo dos días después de que Jim Zorn fuera despedido tras una campaña con foja de 4-12.
El ganador de dos Super Bowls en la década de 1990 con los Broncos de Denver habló principalmente sobre generalidades, y lo hizo con refinamiento y confianza, lejos del discurso nervioso y gastado pronunciado por el entrenador novato Zorn hace 23 meses.
"Tengo estándares muy altos, al igual que todos en esta organización", dijo Shanahan durante la conferencia de prensa de su presentación. "No les puedo decir cuánto tiempo va a tomar; pero les puedo garantizar: seremos mejores cada día, y espero no tome mucho tiempo regresar a donde esta organización ha estado".
Durante la mayor parte de su tiempo como propietario, Snyder ha tenido una influencia fuerte en las decisiones relacionadas con la nómina de jugadores. Pero bajo su tutela los Redskins tienen foja de 82-99, y han quedado fuera de la postemporada en ocho de 11 campañas.
FUENTE: Agencia AP

