Deportes 10 de agosto 2008 - 06:00hs

Rice fija récord mundial en su debut olí­mpico

BEIJING (AP). Stephanie Rice ya habí­a acaparado titulares por su ví­nculo sentimental con su compañero de equipo Eamon Sullivan. Ahora, la nadadora australiana está en el centro de la atención por otro motivo: ya es campeona olí­mpica.

Rice le arrebató el récord mundial a la estadounidense Katie Hoff al imponerse en los 400 metros combinados en su debut en una cita olí­mpica.

"Lo que pasa fuera de la piscina no le incumbe a nadie", dijo Rice. "Esto es algo que realmente habí­a estado buscando desde que era una niñita".

Rice paró los cronómetros en 4:29.45, rebanándole dos segundos al récord previo que Hoff habí­a fijado en junio pasado durante el torneo clasificatorio de Estados Unidos. Nadando en la primera calle, la zimbabuesa Kirsty Coventry también eclipsó la vieja plusmarca y se colgó la plata con 4:29.89. Hoff se consoló con el bronce al registrar 4:31.71.

"No podí­a ver a Kirsty en el otro extremo de la piscina, pero lo dejé todo al final", indicó Rice. "La motivación no fue recuperar el récord mundial. Son unos Juegos Olí­mpicos y esa es una oportunidad que no se presenta muy a menudo".

La victoria también tuvo un sabor significativo para Australia: fue la medalla número 400 de los 'aussies' en los Juegos de Verano.

"Alguien me dijo al comienzo del dí­a que quien fuese que consiguiese la primera medalla iba a ser la 400 de Australia y fue ahí­ que me dije, "fenómeno, eso es un tremendo honor", señaló Rice.

Rice también obtuvo el primer oro de Australia en los Juegos de la Mancomunidad Británica de 2006, donde conoció a Sullivan, actual dueño del récord mundial en los 50 libre.

A comienzos de años, la pareja se sacó fotos en ropa interior que fueron muy publicitadas, y luego anunciaron su rompimiento el mes pasado con tan sólo cambiar el estatus de su relación en el sitio social Facebook.

"Ambos acordamos mutuamente que estar juntos era algo que no iba a funcionar este mes, y decidimos romper", declaró Sullivan en la antesala a Beijing.

El rompimiento le rindió dividendos a Rice, quien se está ganando fama de crecerse en las grandes competencias.

"Ciertamente que nado mejor cuando estoy ansiosa y excitada", declaró. "Soy una nadadora emotiva. No nado bien en las pruebas de menor importancia porque falta la misma efervescencia, yo prefiero no competir en esas".

FUENTE: Agencia AP