BERLIN (AP). La medalla de oro de los 110 metros con vallas parecía tener grabado el nombre de Dayron Robles. Pero cuando el cubano derribó el miércoles el primer obstáculo que encontró en su carrera, supo que algo no iba bien.
Usain Bolt, sin mayores complicaciones, avanzó a la final de los 200 metros.
El viento soplaba a favor del vallista cubano de cara a la cita más importante del calendario, pero la pierna izquierda parece seguir sufriendo los rigores que el pasado febrero cortaron de raíz su temporada bajo techo.
Robles, campeón olímpico y dueño del récord del mundo (12.87 segundos), hizo su aparición en el estadio con una camiseta del Che Guevara. La primera serie de clasificación de los 110 metros vallas parecía asequible, pero el antillano derribó el primer obstáculo de mala manera y a duras penas consiguió rehacerse hasta alcanzar en el último suspiro la tercera posición que le daba acceso directo a semifinales.
La explicación a lo que parecía inexplicable llegó poco después. Robles tiene molestias en la pierna, dijo su entrenador Santiago Antunes. El propio vallista cuestionó en primera instancia su opciones de seguir en la competición, aunque Antunes y luego Robles despejaron las dudas sobre su presencia en las semifinales del jueves.
"He estado trabajando duro, pero me vine a complicar en el mundial después de haber ganado 10 competencias este año", dijo Robles. "Yo estoy bien, lo que tengo es dolores que quizás nadie lo entienda. Pero todo tranquilo. Ok".
En la prueba reina del medio fondo, el estadounidense Lagat no pudo sumar el que hubiera sido su tercer título mundial consecutivo en los 1.500 metros. El ganador y medalla de oro fue el atleta de Bahrein, de origen keniano, Yusuf Saad Kamel.
"Es una decepción peder el campeonato del mundo", reconoció Lagat, de 34 años. "Pero he demostrado que todavía puedo competir con los más jóvenes".
En los 200 metros, se corrieron las semifinales, pero cada vez que Bolt salta a la pista azul del estadio berlinés, es una final en si mismo.
El jamaiquino, plusmarquista de los 100 y 200 metros, avanzó a medio gas a la final del jueves con crono de 20.08, estético en su carrera y sin que ningún rival le inquietara lo más mínimo.
"Me siento mucho mejor que ayer", dijo Bolt, quien el viernes cumple 23 años.
En la misma carrera, el panameño Alonso Edward avanzó a la gran final.
Pero en Berlín, hay atletismo más allá de Bolt.
Por ejemplo, la sudafricana Semenya, quien, según se supo el martes, fue sometida a una prueba para comprobar que es mujer, venció con una autoridad insultante la final de los 800 metros.
Semenya, de sólo 18 años, dejó a más de dos segundos a la medallista de plata, la keniana Janeth Jepkosgei, campeona del mundo en Osaka hace dos años.
En el disco, el héroe local alemán Robert Harting desató la locura colectiva en la grada al conseguir el título mundial en un agónico último lanzamiento que se fue hasta los 69,43 metros.
Finalmente, la jamaiquina Brigitte Foster-Hylton se colgó el oro en los 100 con vallas, prolongando el dominio de Jamaica en todas las disciplinas de la velocidad.
FUENTE: Agencia AP