Deportes 27 de julio de 2012 - 11:00

Rogge dice que no sabe quién encenderá el pebetero de Londres

LONDRES (AP). Ni siquiera el presidente del Comité Olí­mpico Internacional, Jacques Rogge, sabe quién encenderá el pebetero durante la ceremonia inaugural de los Juegos de Londres. Sin embargo, el dirigente dijo que le gustarí­a que el encargado del último relevo fuera un campeón olí­mpico.

"Me encantarí­a saberlo, pero no lo sé", dijo Rogge el viernes, unas horas antes de la ceremonia de apertura en el Estadio Olí­mpico. "Este es uno de los secretos mejor guardados. Tenemos un acuerdo con los comités organizadores. Esto es responsabilidad de ellos, y nosotros no necesitamos saber quién será".

Rogge elogió a los organizadores locales por guardar en secreto la identidad del último portador de la antorcha, incluso ante la prensa británica.

"Me quito el sombrero ante el comité organizador", agregó. "Sé lo dura que es la prensa (británica) pero a veces el comité organizador es más duro. Eso no está mal".

El remero británico Steve Redgrave, quien ganó el oro en cinco juegos consecutivos, se consideró durante mucho tiempo favorito para recibir el honor de encender la llama. Daley Thompson, bicampeón del decatlón, era el otro candidato más fuerte.

Pero Roger Bannister es ahora favorito al 50-50, de acuerdo con la casa de apuestas William Hill. El jueves, creció el número de gente que apostó por el ex atleta, que rompió la barrera de los cuatro minutos para recorrer una milla (1,6 kilómetro), en 1954.

Bannister jamás ganó una medalla olí­mpica. Finalizó cuarto en los 1.500 metros durante los Juegos Olí­mpicos de Helsinki en 1952.

Sobre si el último portador de la antorcha debí­a ser un campeón olí­mpico, Rogge dijo, "ello estarí­a bien. No es un requisito u obligación, pero evidentemente uno piensa que un campeón olí­mpico deberí­a ser el elegido".

Rogge dijo que Londres no tratará de competir con la deslumbrante ceremonia inaugural de los Juegos Olí­mpicos de Beijing y deberí­a enfocarse mejor en mostrar la identidad británica.

"La ceremonia de inauguración será diferente aquí­", avizoró. "Es algo sensato que Londres no trate de emular la ceremonia de Beijing. Aquella fue una manifestación del paí­s más poblado para el resto del planeta, algo que Reino Unido desde luego no puede igualar".

FUENTE: Agencia AP