DORAL, Florida, EE.UU. (AP). Tiger Woods está realizando algunos de sus mejores golpes cuando nadie lo mira.
Póngalo contra las cuerdas, con una tarjeta de anotación a la mano y cámaras de televisión, y entonces tiene rachas que lo hacen ver como un jugador común y corriente.
Pero en esta ocasión hay una gran diferencia: Woods no está participando en muchos torneos.
Cuando dé su golpe de salida el jueves en el torneo de Doral, será apenas su décima competencia del año, una cifra inusualmente baja estando el Masters de Augusta a la vuelta de la esquina. Woods habla sobre la necesidad que tiene de competir más, y la mayoría estaría de acuerdo que eso aceleraría el proceso de remodelación de su swing. Esto también lleva a una pregunta que brota casi automáticamente: ¿por qué no jugar más torneos?
"Porque tengo una familia. Estoy divorciado", respondió Woods solemnemente. "Si ustedes estuvieran divorciados, con hijos, entonces comprenderían".
Eso habla de una vida personal que sigue en remodelación al igual que su forma de golpear la pelota.
Después de que perdió en la primera ronda del Campeonato Match Play se conjeturó que jugaría en el torneo Honda Classic, especialmente porque está cerca de mudarse al sur de Florida. Pero este se realizó en el tiempo que le correspondía estar con su hija de tres años y medio y su hijo de un año como parte del acuerdo de "paternidad compartida" con su ex esposa Elin. Tampoco tiene planes de jugar la próxima semana en Innisbrook.
Woods no puede esperar ninguna conmiseración por una situación que él creó debido a una serie de episodios de adulterio. Aún así, su calendario de juego refleja que está teniendo que cambiar algo más que su swing.
FUENTE: Agencia AP


