MIAMI (AP). Gus Domínguez negoció el contrato del primer pelotero cubano que desertó hacia Estados Unidos. Le abrió su casa a prospectos de la isla comunista, les enseñó sobre cuentas bancarias y los ayudó a mejorar sus dietas.
"Ha sido difícil. Trato de no pensar mucho en eso", dijo Domínguez en una entrevista telefónica. "Creo que estaría más deprimido si pienso mucho en eso".
Su situación es una advertencia para los agentes que trabajan con peloteros cubanos, ya que ninguno quiere terminar como Domínguez.
"Habría que ser un idiota para tratar de contrabandear al país a un jugador de alto calibre y creer que te podrás salir con la tuya", dijo el agente Joe Kehoskie.
Domínguez, un hijo de inmigrantes cubanos, trabajó en publicidad antes de ayudar a firmar un contrato a René Arocha, un pelotero cubano que desertó en el aeropuerto de Miami en julio de 1991.
Arocha lanzó con los Cardenales de San Luis. Domínguez creó una agencia de representantes, Total Sports International, con sede en California, que representó a varios desertores cubanos, entre ellos el torpedero de los Marineros de Seattle, Yuniesky Betancourt.
Pero en el 2006, Domínguez fue acusado de transportar jugadores a Estados Unidos. La fiscalía dijo que Domínguez y un ayudante viajaron en bote a Cuba el 28 de julio de 2004 y cargaron a 22 cubanos, pero fueron interceptados en el mar por las autoridades estadounidenses.
Según las autoridades, menos de un mes después, el 22 de agosto de 2004, los dos lograron entrar al país con 22 cubanos.
Domínguez fue hallado culpable en abril de 2007 en un tribunal en Key West y recibió la sentencia mínima de cinco años. Sus abogados apelaron la semana pasada.
FUENTE: Agencia AP




