Béisbol Béisbol -  21 de marzo de 2010 - 14:00

2010: Los Astros se encuentran en tiempos difí­ciles

(AP). Una ofensiva que no intimida. Varios agujeros en el pitcheo. Los efectos de una abultada nómina con unos cuantos pesados contratos.

Esta es la coyuntura que el nuevo manager Brad Mills se encontrará en 2010 al asumir la conducción de los Astros de Houston. No es un reto fácil para Mills, quien fue la mano derecha de Terry Francona en los equipos de los Medias Rojas de Boston que ganaron dos veces la Serie Mundial la pasada década.

La cruda realidad es que los Astros reman contra corriente esta campaña, con altas posibilidades de que se repita la marca de 74-88 que les dejó en el quinto lugar en la división Central de la Liga Nacional.

Temporadas con saldo negativo es algo que sencillamente no se asociaba con los Astros, que sólo una vez entre 1994 y 2006 quedaron fuera de los dos primeros lugares de su división.

La del año pasado fue la peor campaña desde 1991 y ello obedeció más que nada a una ofensiva que hizo corto circuito, pese a jugar en un estadio --el Minute Maid Park-- que es considerado como un paraí­so a los bateadores.

Quedaron casi en la cola en varios departamentos ofensivos en las mayores: el puesto 27 en carreras anotadas y el 25 en jonrones.

No ayuda que perdieron a Miguel Tejada, quien fue el segundo productor de carreras el año pasado y que firmó con Baltimore.

Lance Berkman, su primera base, acusó los efectos de un par de lesiones (bí­ceps y pantorrilla) que le impidieron alcanzar las 100 impulsadas por tercer año sucesivo. Incluso cayó en un bache de 33 juegos seguidos sin conectar jonrones.

La de 2010 es la última temporada garantizada en su contrato, y los Astros tienen la facultad de descartar una opción de 15 millones de dólares y ello abre una fuerte posibilidad de que pueda terminar como agente libre. Berkman es uno de los sobrevivientes que sigue en el equipo tras disputar la Serie Mundial de 2005.

El otro que queda es el pitcher Roy Oswalt, quien tampoco tuvo su mejor año al terminar con marca de 8-6. Fue la primera vez que el derecho no logró las 10 victorias y su efectividad de 4.12 fue la peor en su carrera.

Quien sí­ se ha mantenido consistente es el jardinero izquierdo Carlos Lee, el jugador más productivo del club los tres últimos años.

El panameño viene de su quinto año consecutivo que rebasa las 100 remolcadas, el cuarto con fila con promedio de .300 y el octavo seguido con por lo menos 25 jonrones, aunque su total en ese renglón decayó por segunda campaña seguida.

Pero entre los tres se consume casi el 40% del costo de una nómina de aproximadamente 100 millones de dólares. A Lee le deben 18,5 millones por cada una de las próximas tres temporadas.

También es un equipo que se ha puesto viejo: el de la pasada campaña apenas tení­a a dos titulares con menos de 33 años. Y su organización de ligas menores no tiene de donde mucho escoger.

El jardinero central Michael Bourn y su colega en el derecho Hunter Pence estuvieron entre las excepciones positivas el año pasado.

Bourn se confirmó como un efectivo primer bate al subir de .288 a .354 de su promedio de embasado, además de liderar la liga con 61 bases robadas. Pence, con 25 jonrones y 72 impulsadas, fue seleccionado a su primer Juego de Estrellas.

Pedro Feliz dejó a Filadelfia para ser el nuevo tercera base. El dominicano es uno de los mejores en las mayores con el guante y que aporta números ofensivos decorosos (92 remolcadas en 2009).

Tommy Manzella reemplazará a Tejada en el campocorto y es toda una interrogante ya que apenas tiene cinco tunos de experiencia en las mayores. Ese atributo tampoco se tendrá en la receptorí­a con Jason Castro y J.R. Towles. El japonés Kaz Matsui se mantiene en la intermedia, pero viene de una campaña mediocre con .302 de embase.

Hay serias dudas sobre el potencial de la rotación, además de que se teme que Oswalt a sus 32 años ya no es el as de antaño.

El dominicano Wandy Rodrí­guez (14-12) fue el único abridor que tuvo una efectividad por debajo de 4.50. Procedente de Filadelfia, Brett Myeres es una incógnita como el tercer abridor. Las otras dos plazas tení­an al dominicano Felipe Paulino, Bud Norris y Brian Moehler como candidatos.

Tras dejar ir a José Valverde, los Astros ficharon a Brandon Lyon para ser el cerrador. Lyon se ha desempeñado primordialmente como preparador y se ha criticado mucho el contrato de tres años y 16 millones que le dieron.

FUENTE: Agencia AP