Béisbol Béisbol -  2 de marzo 2011 - 14:00hs

2011: La falta de bates se mantiene como lastre en Seattle

MADRID (AP). Hay un tono diferente en estos Marineros de Seattle después de sufrir su segunda campaña de 101 derrotas en tres años. No quieren recurrir el cliché de que son un equipo "en renovación", más bien prefieren hablar de expectativas moderadas.

La peculiaridad de Seattle en 2010 fue contar con el pitcher con menos victorias _Félix Hernández_ que gana el premio Cy Young y con la peor ofensiva de todas las Grandes Ligas.

Sí­, los Marineros fueron últimos entre los 30 equipos en: promedio de bateo, slugging, carreras anotadas, jonrones, etcétera, etcétera, etcétera.

"Nadie niega que lo del año pasado fue decepcionante", declaró el gerente general Jack Zduriencik. "Pero eso queda atrás. Pasaron cosas que nos decepcionaron a todos .... Ya quedó como historia y tenemos que seguir adelante".

La catastrófica campaña dio pie a varios cambios, el principal de ellos con la contratación de Eric Wedge como el séptimo manager de la franquicia desde 2003. Pero muy poco se hizo en cuanto a apuntalar la ofensiva, si es que las adiciones de Jack Cust y Miguel Olivo caben en esa categorí­a.

Wedge estuvo un año sin dirigir en las mayores tras haber sido despedido por los Indios de Cleveland, a los que condujo a una victoria de ir a la Serie Mundial en 2007.

Su empeño es revivir a los Marineros, que desde 2001 no asoman la nariz en la postemporada.

"A veces hay que dar un paso atrás para entonces dar dos hacia adelante", afirmó Wedge cuando inició sus funciones. "No quiero fijar plazos. Estos a veces pueden tomar tres meses, seis meses o un año, también puede ser menos".

La bendición de los Marineros es poder tener al vigente Cy Young de la Liga Americana, que apenas cumplirá los 25 años en el primer mes de la nueva campaña.

Y quizás no exista mejor lanzador para echar adelante el proyecto que el "Rey Félix", quien disfrutó un receso de euforia total tras convertirse en el segundo venezolano en obtener un Cy Young, emulando a Johan Santana.

Los requerimientos públicos tras recibir el laurel le complicaron sacar tiempo para entrenarse, pero se las arregló.

Y llegó asumiendo plenamente que tendrá otro nivel de jerarquí­a dentro del equipo, ahora un lí­der. "Entiendo el compromiso que tengo (y) es algo que quiero hacer para ayudar".

Hernández confiará en que la ineptitud de los bates de Seattle no se repita y no quedarse con tan sólo 13 triunfos. Aunque parezca mentira, el venezolano tuvo 11 partidos en los que no ganó pese a permitir dos carreras limpias o menos.

Hace un año, Seattle sacaba pecho con un 1-2 de Hernández con Cliff Lee. Ahora, el número dos de la rotación se llama Jason Vargas, un zurdo de 28 años que viene de una decorosa campaña en la que cerró con marca de 9-12 y efectividad de 3.78.

Doug Fister y Michael Pineda, un prospecto dominicano de 22 años que promete mucho, asoman para la rotación. También cruzan dedos que el zurdo Erik Bedard conjure el mal de las lesiones y se gane un puesto.

El bullpen, con una efectividad colectiva de 4.43, no fue un manojo de garantí­as y para colmo echarán de menos al cerrador David Aardsma (69 salvados en los dos últimos años), que se perderá el inicio de la temporada tras operarse de un desgarro en la cadera. Entre Brandon League, Chris Ray y Manny DelCarmen saldrí­a un reemplazante mientras Aardsma completa la recuperación.

Lo malo es que no hicieron nada de impacto para inyectarle vigor a la ofensiva, ya que la parte ejecutiva mantuvo igual la nómina en los 95 millones de dólares.

El receptor Olivo vuelve siete años después de haber desafinado. El dominicano (.269 y 14 jonrones con Colorado) es evidentemente superior a Adam Moore (.195) en cuanto a lo que alguien detrás del plato puede aportar ofensivamente.

También llega Cust (13 jonrones y 52 impulsadas con Oakland) para aportar más paciencia como el bateador designado.

Una constante que alcanza los 11 años es la presencia Ichiro Suzuki en el bosque derecho, quien en las anteriores no ha fallado en llegar a los 200 hits por campaña.

El venezolano Franklin Gutiérrez (.245 y 65 remolcadas) es posiblemente el mejor jardinero central defensivo que hay, pero se espera más con el madero.

Michael Saunders estará en el jardí­n izquierdo y es una incógnita. Si Milton Bradley resuelve sus lí­os legales, entonces podrí­a sacar a Saunders de su puesto.

Con la salida de José López, Chone Figgins (.259) dejará la intermedia y volverá a su habitual puesto como tercera base.

No hay nada definido para el nuevo ocupante en la segunda base, con una lucha entre Brendan Ryan y el prospecto Dustin Ackley.

Alguien que provoca entusiasmo es Justin Smoak, la pieza vital que consiguieron en la transacción con Texas por Lee. Smoak, perfilado para jugar en la inicial, bateó para .481, con tres jonrones y nueve impulsadas, en sus últimos ocho juegos con los Marineros el año pasado.

FUENTE: Agencia AP

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