BUENOS AIRES (AP). River Plate saldría con el colombiano Radamel Falcao y el paraguayo Santiago Salcedo para dinamitar la fortaleza de Boca Juniors, con su poder de fuego disminuido, cuando se enfrenten el domingo en el superclásico del fútbol argentino.
Por declaraciones varias y por lo visto en los últimos entrenamientos, así se perfilan los ataques de ambos equipos para ese choque en la cancha de River.
Boca también podría apelar al goleador Luciano Figueroa, quien llegó del Genoa de Italia, pero el problema es que hasta el miércoles no le había llegado la autorización legal para podar utilizarlo.
"Hacer un gol es un partido de estos es lo máximo; no se puede explicar lo que se siente", dijo Falcao, de 22 años, quien lleva tres tantos marcados a Boca, dos en amistosos y uno en el Apertura de 2007.
"Los goles en un superclásico tienen tanta o más trascendencia que los que se hacen en la selección", agregó Falcao, quien reaparecerá tras una lesión que lo marginó de la selección de Colombia para la serie en juego de dos partidos por las eliminatorias mundialistas.
Salcedo dijo que antes de un superclásico "se siento un cosquilleo; el que dice que no lo siente es un mentiroso". Cuando jugaba en Newell's de Rosario, Salcedo le convirtió dos goles a Boca.
En Boca, su plantel guarda silencio porque está azotado por problemas internos y una palabra de más podría agravar las cosas.
Riquelme y el defensor Julio César Cáceres se enfrascaron en una polémica verbal, iniciada por el paraguayo cuando acusó al argentino de manejar el club a su antojo y de no poner las energías necesarias dentro de la cancha.
Boca también quedó sacudido por un confuso episodio que involucró el arquero titular Mauricio Caranta, reemplazado por el juvenil Javier García en la fecha anterior cuando cayó 2-1 con Estudiantes.
No quedó claro si el técnico Carlos Ischia sacó a Caranta por cuestiones técnicas o si el arquero pidió salir por problemas personales.
Al parecer, García volvería a atajar de entrada en ese partido que encuentra a ambos equipos en una floja actualidad.
Boca tiene 14 puntos, ocho menos que el líder San Lorenzo, mientras que River marcha por el fondo con ocho en nueve partidos.
Al tratarse de una especie de campeonato aparte, no importa la posición que cada uno ocupe en la tabla. Lo importante es ganar.
"Estos partidos se juegan a muerte", dijo el volante de River Oscar Ahumada. "Y para el que pierda será una pesadilla".
FUENTE: Agencia AP



