Fútbol Fútbol -  11 de agosto de 2012 - 13:30

Campanas de alarma en Brasil tras derrota en fútbol olí­mpico

WEMBLEY, Inglaterra (AP). Neymar lo quiso hacer todo y no hizo nada. Sandro estaba descontrolado, peleándose con Rafael.

La imagen final de Brasil en el partido que perdió 2-1 con México por el oro olí­mpico fue lastimosa. La derrota no solo lo dejó sin el único trofeo importante que nunca ha ganado, sino que planteó dudas respecto al proyecto que adelantan los brasileños con miras a ser protagonistas de la Copa Mundial a jugarse en su tierra en el 2014.

Brasil lo habí­a apostado todo a este torneo y trajo un equipo dirigido por el técnico de la selección mayor Mano Menezes e integrado por jugadores llamados a ser la base del conjunto que jugará el Mundial. Incluido Neymar, el artista del balón que supuestamente va a marcar la diferencia.

Los brasileños se pasearon a lo largo del torneo, enfrentando a rivales de poca monta, muy distintos a los que los esperarán en la Copa Mundial. México fue probablemente el primer contrincante serio y desnudó muchas falencias en el equipo verdeamarelo.

Los mexicanos encontraron un gol tempranero y no tuvieron problemas para contener luego a un equipo brasileño sin ideas, que no logró apoderarse del mediocampo y no supo preparar el terreno para que Neymar y Oscar generasen peligro. El goleador Leandro Damiao, que llevaba anotadas seis dianas, fue casi un espectador.

Atacando poco, México creó más situaciones de gol que los brasileños, en buena medida aprovechando lagunas defensivas.

En el primer gol, Rafael, del Manchester United, perdió un balón cerca de su área y Oribe Peralta anotó desde 20 metros. En el segundo, el mismo Peralta cabeceó libre de marcas en el centro del área.

En la parte creativa también se encendieron las luces de alarma, porque Oscar y Neymar estuvieron muy aislados del resto. Oscar fue absorbido totalmente por la marca de Carlos Salcido, Héctor Herrera y Jorge Enrí­quez en el medio. Neymar se mostró más, pero no terminó de encontrar su lugar en el terreno. Jugó generalmente lejos del arco y no se acopló con el resto.

A Brasil le costará ajustar las tuercas ya que no tiene que participar en las eliminatorias del Mundial, pues por ser paí­s sede se clasifica automáticamente.

La derrota, por otra parte, representa un golpe psicológico grave.

Si bien el tí­tulo olí­mpico es un trofeo de importancia relativa en el fútbol, reservado ahora para equipos menores de 23 años (aunque con tres excepciones) y al que nunca se le dio demasiada relevancia, para un paí­s con los pergaminos de Brasil el no haberlo ganado nunca es una espina que tiene atravesada en el cuello.

El propio Pelé, que salió campeón mundial tres veces con Brasil, nunca llegó a jugar un torneo olí­mpico y dijo que lamenta no haber tenido la oportunidad de darle ese cetro a su paí­s.

Con el correr de los años fue creciendo el sentido de urgencia, sobre todo desde que Argentina, archirrival de los brasileños, añadió ese tí­tulo a su palmarés. Los argentinos conquistaron los dos últimos torneos olí­mpicos y jugaron también la final del de 1996 en Atlanta, que perdieron ante Nigeria.

Brasil comenzó a darle prioridad a esta competencia y armó equipos que se suponí­a eran muy competitivos. Romario, Ronaldo, Ronaldinho, Rivaldo, Bebeto y Roberto Carlos son algunas de las figuras que desfilaron por sus alineaciones olí­mpicas. La lista de técnicos que intentaron darle a su paí­s su primer oro incluye a Mario Zagallo (1996), Vanderlei Luxemburgo (2000) y Dunga (2008).

Pero los resultados no se dieron.

Esta fue la tercera final que perdió Brasil, que cayó ante Francia en 1984 y la Unión Soviética en 1988. Desde entonces cosechó apenas dos preseas de bronce, la de 1996, cuando sucumbió en las semifinales ante Nigeria, y la de hace cuatro años en Beijing, donde cayó en la misma instancia ante Argentina, que se llevó su segundo oro consecutivo con un equipo liderado por Lionel Messi.

"Todos sabemos que necesitamos ganar el oro", comentó el técnico Mano Menezes. "Es algo que nunca hemos ganado".

Menezes y Brasil tendrán que seguir esperando.

FUENTE: Agencia AP