BUENOS AIRES (AP). Un grupo de hinchas de River Plate acusó de ladrón y profirió otros insultos contra el árbitro Federico Beligoy el lunes poco antes de embarcarse en el vuelo de regreso a Buenos Aires tras su polémica actuación en el empate 2-2 ante Godoy Cruz en Mendoza.
Beligoy no convalidó el tanto por juzgar que el delantero de River había parado el balón con la mano antes de definir. En la repetición por televisión se observa claramente que la pelota dio en el pecho del futbolista.
Ante los insultos, Beligoy reaccionó y casi se toma a golpes de puño con los agresores, pero sus asistentes de la terna arbitral lo frenaron, según el relato de periodistas de distintos medios deportivos que presenciaron los hechos.
El enojo de River se magnifica dada su delicada situación en la tabla de promedios que define los descensos de categoría. Con el empate en la víspera, lleva cinco partidos sin triunfos y si la temporada terminara hoy jugaría su suerte en una serie contra un equipo de segunda división.
De ahí la sorpresiva reacción de su técnico Angel Cappa, que se fue insultando al aire rumbo al vestuario antes de que Beligoy pitara el final del partido.
El árbitro también fue cuestionado en River por no expulsar al defensor uruguayo Jorge Curbelo tras una violenta infracción contra el juvenil Erik Lamela, quien luego acusó a Beligoy de pedirle que se tapara la sangre de la herida que le había provocado el rival.
"Beligoy me retó porque me dijo que si me veía sangre en la rodilla me echaba. Me decía que me suba la media, pero la tenía rota. No sé por qué me decía así. No podía taparme la sangre", relató Lamela a radio La Red.
El árbitro seguramente no actuará la próxima fecha.
"Que por un silbato se escape un partido es doloroso. Al árbitro lo paran un partido y después vuelve... no hay el nivel de otros tiempos en el arbitraje argentino", se lamentó el vicepresidente de River, Diego Turness.
FUENTE: Agencia AP

