Tras ganarlo prácticamente todo en 2014, el Real Madrid va de mal en peor en 2015: su pobre clasificación el martes en cuartos de la Liga de Campeones reveló un equipo en plena decadencia, justo cuando llegan las citas decisivas de la temporada.
Unas derrotas que fueron vistas como meros accidentes. Sin embargo, las preocupaciones se han acentuado estas últimas semanas en el seno del equipo blanco, después de ganar cuatro trofeos en 2014: la Champions League, la Copa del Rey, la Supercopa de Europa y el Mundial de Clubes.
En la Liga, el conjunto merengue dilapidó una ventaja de cuatro puntos con el FC Barcelona, que finalmente se aupó al liderato el fin de semana pasado, a una semana y media del Clásico en el Camp Nou. Cierto es que los madrileños solo están un punto por detrás de los catalanes y están clasificados para los cuartos de Champions pese a perder el martes en el Santiago Bernabéu frente al Schalke 04 (4-3).
- El Bernabéu pita a sus jugadores -
Esto es quizás el punto más decepcionante para el Real Madrid. Sus aficionados abroncaron de manera atronadora al equipo tras el partido ante el Schalke 04. Una pitada que el diario deportivo Marca ha calificado como "histórica".
El Real Madrid acaba de encadenar tres encuentros sin conseguir la victoria (1-1 contra Villarreal, derrotas 1-0 en casa del Athletic de Bilbao y 4-3 frente al Schalke). A lo que hay que añadir el duro golpe, de nuevo de parte de su vecino, el Atlético de Madrid, en la derrota en el derbi de la capital por 4-0 en febrero.
Sin embargo, más que los resultados, lo que de verdad enfada a los aficionados madridistas es la deplorable actitud de sus jugadores. El martes, un fichaje estrella como fue el galés Gareth Bale fue el blanco de las iras de los aficionados debido a su pobre encuentro ante los germanos. No solo el galés estuvo mal, casi todo el equipo jugó uno de los peores partidos que se recuerdan en Chamartín; el único que se salvó fue el delantero portugués Cristiano Ronaldo, que con su doblete ayudó a la clasificación. "Hemos tocado fondo de manera estrepitosa", reconoció el portero Íker Casillas, señalado en varios de los goles alemanes.
Tras el pitazo final, el capitán madridista reunió a sus compañeros para saludar a un público que les gritaba. "Fuera, fuera". "Cuanto antes nos reconciliemos con el público, mejor", resumió Casillas.
En la zona mixta, el goleador Cristiano Ronaldo hizo saber a la prensa que no haría declaraciones hasta el final de la temporada.
- Ancelotti, un Clásico a doble o nada -
Bajo esta tormenta, Carlo Ancelotti solo tiene una salida: ganar el Clásico dentro de diez días.
De lo contrario, la voraz prensa le buscará un sucesor, y el nombre del francés Zinedine Zidane, exayudante del italiano y actual entrenador del equipo filial, ya circula por los medios. Sin embargo, no toda la culpa es del técnico. El conjunto blanco ha pasado por una plaga de lesiones (el croata Luka Modric, Sergio Ramos o el colombiano James Rodríguez), además, hay jugadores que no responden como antes debido a su baja forma física.
"Hemos jugado tan mal que es difícil explicarlo", admitió Ancelotti. "Hemos perdido la confianza en nuestro juego y nuestra identidad". Pese a todo, el técnico italiano cree en la victoria en el Camp Nou, apoyado en los regresos de Modric en el centro del campo y de Sergio Ramos en la defensa. "En fútbol, las cosas cambian rápidamente", comentó. Un reflejo de la realidad blanca: de héroes a villanos en menos de tres meses.
FUENTE: AFP

