Fútbol Fútbol -  29 de noviembre 2011 - 12:00hs

En definición infartante, Brasil disfruta de astros repatriados

SEVILLA, España (AP). Corinthians, uno de los grandes clubes paulistas, pasó el domingo del éxtasis a la ansiedad extrema en apenas seis minutos.

La victoria 1-0 ante Figueirense en la sureña Florianópolis le daba su quinto tí­tulo del campeonato nacional, el "Brasileirao", gracias a que Fluminense le empató al escolta Vasco da Gama a los 84 minutos. Pero a los 90 el joven Bernardo anotó el 2-1 para que el Vasco siguiera a dos puntos del "Timao" y que la definición del campeonato quedara para este fin de semana en la última fecha.

Protagonistas en esta definición, cada uno con un gol, fueron dos ejemplos del nuevo fenómeno del fútbol brasileño: los jugadores que vuelven de Europa cuando aún les queda carga en las baterí­as, atraí­dos por una economí­a pujante y unos clubes tan poderosos en lo económico como muchos de sus rivales del Viejo Continente.

Liedson, que pasó ocho años en Sporting de Lisboa y fue al Mundial de Sudáfrica 2010 con Portugal, volvió en enero al paí­s para ser figura en el Corinthians, al que le dio 12 goles. El domingo, metió el tanto que parecí­a definir el tí­tulo.

Para ello, contaba con la ayuda de Fred, regresado al paí­s en 2009 desde el Lyon. El delantero anotó el 1-1 del Fluminense contra Vasco y llegó así­ a 21 goles en la temporada, segundo en el campeonato.

Al mismo tiempo, el Flamengo se colocaba a un punto de la Copa Libertadores 2012 gracias a un gol de otro astro retornado: nada menos que Ronaldinho, que supo reinar en el fútbol mundial desde su trono en el Barcelona.

Igual que ellos, hay otros como el ex Chelsea, Barcelona y selección portuguesa Deco (Fluminense), el ex Sevilla Luis Fabiano (Sao Paulo), el ex Inter y Roma Adriano (Corinthians), el ex Man City y Galatasaray y hoy seleccionado Elano (Santos) y la leyenda del Lyon, Juninho Pernambucano (Vasco).

No son los mejores volantes y delanteros del mundo en 2011 y posiblemente no encontrarí­an lugar en los planteles de Real Madrid, Manchester United, Bayern Munich o Milan.

Pero varios de ellos pasaron hace no mucho por esa elite y en otras épocas, antes del derrumbe de la burbuja inmobiliaria estadounidense y del envión de la moneda brasileña, hubieran seguido sus carreras en destinos como Sevilla, Benfica o Marsella, Turquí­a, Qatar o Japón.

Esta tendencia es apenas una consecuencia más del mal momento de las economí­as europeas, cuyo mercado unificado va de un sobresalto a otro desde hace un par de años: Grecia, Portugal, España, otra vez Grecia, Italia... y así­ sucesivamente, sin que asome aún una solución.

Ante las debacles europea y estadounidense, la economí­a mundial se está reconfigurando a gran velocidad a hombros de los paí­ses BRIC (Brasil, Rusia, India y China) y el fútbol, con un mercado laboral de gran movilidad, es una de las industrias en que las fluctuaciones de los sueldos se hacen notar más rápido.

En esta tendencia, quizás el pase más importante es el que aún no sucedió. Que el Santos haya podido retener a Neymar, ya considerado un astro del máximo nivel, ante el interés del Chelsea, Real Madrid y Barsa, muestra el poder económico de los clubes brasileños.

El delantero firmó el 9 de noviembre un nuevo contrato que lo vincula con el "Peixe" hasta el Mundial de Brasil 2014, para cuando tendrá 22 años. Aunque el presidente de Santos, Luiz Alvaro Ribeiro, dijo que el club no puede competir financieramente con los grandes europeos, el aumento de salario _no divulgado_ fue suficiente para que el jugador aceptara quedarse cerca de su familia y amigos, como querí­a.

Tampoco hay que olvidar que el Corinthians estuvo a punto de "repatriar" al argentino Carlos Tevez en julio, cuando el cierre del libro de pases en Brasil le quitó tiempo para negociar. Según la prensa británica, habí­a ofrecido 40 millones de euros al Manchester City. (En medio del conflicto por la negativa de Tevez a jugar contra Bayern Munich, las versiones periodí­sticas dicen que el Man City se conforma con 20 millones por su pase).

Tras visitar el miércoles a la Universidad de Chile por semifinales de la Copa Sudamericana, el fin de semana Vasco (68 puntos) deberá vencer como local al Flamengo en uno de los clásicos cariocas para tener esperanzas de campeonato.

Pero además necesita que el Palmeiras de Luiz Felipe Scolari derrote al Corinthians (70) en el clásico paulista más tradicional. Si el "Timao" logra un empate como local, será campeón sin importar el resultado del Vasco por tener asegurado un mayor número de victorias, el primer criterio de desempate.

Pase lo que pase, se consagre el "vascaí­no" Juninho Pernambucano o los corintianos Adriano y Liedson, el Brasileirao tendrá un gran cierre, una definición que los euros no pudieron comprar.

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Diego Graglia es editor de deportes de The Associated Press. Está en Twitter como http://Twitter.com/TheDailyDG

FUENTE: Agencia AP