JOHANNESBURGO (AP). Soweto ya vio cumplido un sueño con la desaparición de la segregación racial y ahora se prepara para hacer realidad otro: la Copa Mundial de fútbol del año que viene.
Baluarte de la resistencia al apartheid y sitio donde alguna vez vivió Nelson Mandela, Soweto es considerada vital en el éxito del mundial y de la proyección internacional de Sudáfrica.
Soweto es considerada la cuna del fútbol sudafricano. Sus residentes son fanáticos del deporte y el extendido suburbio tiene los mejores equipos del país, como los Piratas, los Kaiser Chiefs y las Golondrinas. Aporta tres estadios para el mundial, dos que han sido remodelados y un tercero, el Soccer City (Ciudad de Fútbol), que albergará el partido inaugural y la final.
El deporte sudafricano siempre ha estado marcado por la raza. Mientras que el cricket y el rugby eran deportes de blancos, el fútbol pasó a ser el deporte de los negros. Los boicots deportivos fueron uno de los instrumentos que ayudaron a poner fin a la segregación racial en 1994. Un año después se hizo en Sudáfrica el mundial de rugby, que pasó a ser un hito en la campaña de reconciliación: Nadie se olvida del momento en que Mandela, el presidente, ingresó al terreno de juego para felicitar el equipo victorioso, una selección sudafricana compuesta casi exclusivamente por blancos.
La Copa Mundial de fútbol viene al Africa por primera vez y sowetanos como Sipho Vilakazi hacen todo lo que está a su alcance para garantizar su éxito.
Vilakazi, de 44 años, sueña con ver la terraza de su restaurante llena de aficionados que beben y comen costillas y guiso de carne de buey antes de encaminarse a la vecina Soccer City. Dijo que piensa derribar el modesto frente del local y construir uno digno de una mansión.
El comerciante está convencido de que vendrán muchos turistas a pesar de la mala fama que tiene Soweto donde abundan la pobreza y la delincuencia.
"Si dices que has estado en Sudáfrica pero no conociste Soweto, entonces te vas sin haber conocido Sudáfrica", declaró Vilakazi. "Es aquí donde uno percibe el cambio (la desaparición del apartheid). La gente es libre".
"Me siento orgulloso de ser de Soweto", agregó.
El restaurante de Vilakazi atrae a muchos turistas interesados en visitar museos alusivos a la lucha contra el apartheid, las tumbas de las víctimas más prominentes de la segregación y la pequeña casa de ladrillo donde vivió Mandela antes de pasar a la clandestinidad.
En 1976, un alzamiento que comenzó en Soweto dejó cientos de muertos. La policía reprimió a tiros manifestaciones en todo el país para protestar la discriminación y la orden de que en las escuelas negras se usase el afrikaan, idioma asociado con el apartheid. En los años subsiguientes habría nuevos alzamientos similares que culminaron con la liberación de Mandela tras 27 años de prisión y su posterior elección como presidente en los primeros comicios multirraciales.
Soweto tiene aproximadamente un millón de habitantes, más de un 40% de la población de Johannesburgo, que generalmente ganan mucho menos que los blancos. El estadio Orlando se encuentra cerca de un barrio de tiendas y casuchas de lata y madera. Pero también hay una plaza nueva en la vecindad y numerosos signos de prosperidad y progreso. El gobierno está invirtiendo en parques, carreteras e infraestructura, e inversionistas privados han construido centros comerciales y viviendas.
Desde que Sudáfrica obtuvo la sede del mundial, el gobierno puso a su disposición fondos para satisfacer las necesidades deportivas de Soweto. El viejo y derruido estadio Orlando fue transformado en una moderna estructura con capacidad para 40.000 personas sentadas mediante una inversión de 43 millones de dólares.
El deporte que se dio a conocer en Soweto finalmente tiene el estadio que se merece, según Stanley Mlambo, quien supervisa numerosos proyectos de desarrollo en Johannesburgo. Luego del mundial, podrá ser sede de eventos locales, conciertos, conferencias e incluso casamientos, dijo el funcionario.
Durante el mundial, el Orlando será usado únicamente para entrenamientos. El Soccer City, que se encuentra a corta distancia, con capacidad para 94.000 personas sentadas, albergará ocho de los 64 partidos, lo que hará de Soweto la principal sede del torneo. Soccer City representó una inversión siete veces mayor que la del Orlando. Se asemeja a un tazón gigantesco rojo y dorado.
Amos Lijo, estudiante de ingeniería de 25 años que ha vivido casi toda su vida en Soweto, dice que el sector donde de encuentra el estadio en el Parque Thokoza era un terreno baldío hasta que la municipalidad lo limpió en el 2003. Ahora tiene una enorme pantalla de televisión. Lijo afirmó que tiene televisión en su casa, pero verá los partidos en el parque para disfrutar del ambiente.
"La Copa Mundial va a generar muchos cambios, no solo en Soweto sino en todo el país", afirmó Lijo.
Nthateng Motaung, dueña de una casa de hospedajes, dijo que las ocho camas que alquila están reservadas para el 2010. Indicó que se benefició de una campaña del gobierno para garantizar que los pequeños comerciantes de sitios como Soweto se beneficien con el mundial.
Motaung, quien tiene 38 años, pronostica que el mundial será un período "agitado" y señala lo mucho que ha cambiado Soweto.
Antes los extranjeros venían para experimentar la vida del barrio. Bebían cerveza casera y usaban baños al aire libre. Ahora, en cambio, quieren habitaciones con baño, acceso a la internet y televisión por satélite, señaló.
Motaung dijo que "mucha gente piensa que Soweto sigue siendo la misma de antes, un lugar malo por el apartheid".
"Pero ahora es un sitio bien interesante", acotó.
FUENTE: Agencia AP

