La Asociación Atlética Colegial Nacional (NCAA) propone que los equipos de futbol americano no realicen más de dos prácticas con contacto a la semana durante la temporada, siguiendo lineamientos generados durante la reunión sobre seguridad y conmoción cerebral realizada a inicios del año.
Los lineamientos de los entrenamientos también recomendaron cuatro prácticas con contactos a la semana durante la pretemporada y no más de ocho de las 15 sesiones durante la temporada primaveral. La NCAA ya tiene legislación con respecto a la pretemporada y las prácticas primaverales.
El cuerpo rector de los deportes universitarios en Estados Unidos también sugiere que las escuelas cuenten con doctores independientes para evaluar las lesiones, y un proceso de "regreso a las aulas" para integrar a los atletas de regreso a su trabajo académico luego de ser diagnosticados con una conmoción cerebral.
Al recomendar el límite de prácticas con contacto a dos por semana, la NCAA esencialmente se une a un creciente coro en el fútbol americano universitario. Ya se lleva a cabo en la Liga Ivy y la Conferencia Pac-12, y muchos otros equipos han recortado su número de entrenamientos con contacto, definido como cualquier tipo de entrenamiento en el que se involucre tacleo o bloqueo a alta velocidad.
"Cuando trabajamos con entrenadores y hablamos con ellos al respecto, fue asombroso ver cómo muchos de ellos se auto-regulaban debido a que se dan cuenta de que los chicos están golpeados, o simplemente no están listos para actuar de la mejor manera", dijo a The Associated Press el doctor Brian Hainline, director médico de la NCAA. "Y algunos de ellos tienen una visión muy iluminada al respecto porque entienden que cuando los chicos están apaleados, corren mayor riesgo de lesiones".
No existe evidencia contundente de que la reducción de contacto en los entrenamientos cause menos conmociones cerebrales, pero el sentido común apela a los entrenadores, que están recortando las prácticas con contacto, dijo Scott Anderson, entrenador atlético de Oklahoma y presidente de la Sociedad de Entrenadores Atléticos Universitarios.
"Actuamos sobre lo que sabemos", dijo Anderson. "A mayor contacto, y mayor intensidad de contacto, es más posible que ocurra una conmoción cerebral".
Hainline dijo que uno de los puntos a destacar en su opinión tras la Reunión de Seguridad en el Fútbol Americano Universitario, realizada en enero en Atlanta, fue la sugerencia a las escuelas para desarrollar un programa que les permita a los atletas acelerar su reincorporación académica luego de sufrir una conmoción cerebral. Históricamente, muchas de las discusiones involucraban recuperar a los jugadores para volver al terreno de juego, no a las aulas.
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Schuyler Dixon está en Twitter en https://twitter.com/apschuyler
FUENTE: SCHUYLER DIXON /AP


