Saludos amigos y amigas del béisbol, bienvenidos a otra jornada de la pelota criolla, hoy en el jueves de correos voladores, de mensajes, comentarios, de esos suzurros que llegan de norte a sur, con palabras algo marchitas de preocupación y con actitudes que debieran unir a una familia entera de la pelota criolla.
Sin faltarle el respeto a la decana de la educación panameña, me parece que jamás ha visto una herida de esas que los peloteros se hacen en las rodillas o muslos, cuando corren por anotar una carrera. Esa misma llaga con costras, que permanece más de una semana y que el pelotero prefier ignorar, porque si tiene que volverse a deslizar por su provincia lo hace, sin importarle el precio.
Señora Ministra, el béisbol para este país es más de lo que usted piensa. Es más que una simple adenda y una reducción a última hora en el presupuesto de su construcción. La pelota es el alma y la vida del verano, es la muchachada que vestida de amarillo se mete en las tribunas, siendo del patio o siendo herrerano por herencia, de una sangre que no sabe más que palpitar, correr y saborear las mismas entrañas de un deporte que es Rey, es pasión y es amor.
Usted quizás no sepa lo que es comprarle un saos a Nene, no sepa gritar para pedir una empanada de carne y queso en el platón que lleva un papel manila… usted no sabe que todas las tardes y noches de veranos los mismos estudiantes de sus aulas, se meten en un mundo de distracción y gritan a todo pulmón, “Herrera campeón”.
En este verano que se nos viene, que estamos por abrazar, la misma muchachada vivirá su segundo verano sin su Majestad. El primer verano duele, y la herida no sana, pero el segundo, es simplemente mortal, cruel y desvastador.
Quizás este verano sea mejor que los estudiantes aquellos, que aman el deporte, se vayan y se postren fuera de un baile (no tengo nada en contra de los bailes), o de una discoteca, compren cigarros y piensen en otras cosas y dejen de presenciar un espectáculo sano, familiar y para todos los panameños, sagrado.
Señora Ministra, ¿qué es el béisbol para usted? Un simple negocio, hombres aburridos, pero fuertes golpeando una pelotita blanca… o es el capricho de no aprobar lo que ya estaba aprobado.
Yo solo sé, que la pelota, el béisbol es nuesta pasión, nuestra fiebre y duele cuando pasan estas cosas.
Con tristeza…¡Viva el béisbol!
FUENTE: José Pineda




