El delantero argentino Julián Álvarez pasó este lunes pruebas de esfuerzo, junto a sus compañeros Alex Baena y Marcos Llorente, con lo que se reincorporó al Atlético de Madrid, una vez concluidas las vacaciones de los jugadores rojiblancos que disputaron el Mundial.
'La Araña' era el gran foco de atención, tras declarar después del partido que disputó con Argentina frente a Austria, el pasado 22 de junio en la Copa del Mundo, que "lo mejor para todos" era "una transferencia" y que el Barcelona hiciese pública su intención de ficharlo.
El FC Barcelona lo quiere
La entidad azulgrana insiste en su fichaje, por más que el club rojiblanco ha asegurado en público y en privado que no está en venta “ni por 100 ni por 150 ni por 200 millones de euros”, además de haber un procedimiento disciplinario extraordinario incoado por el Comité de Disciplina de la Real Federación Española de Fútbol contra el Barcelona por negociar con un futbolista con contrato en vigor (tiene firmado hasta 2030 con una cláusula de rescisión de 500 millones de euros).
El atacante albiceleste pasó las pruebas médicas junto a Baena y Marcos Llorente y no acudió al Cerro del Espino, donde se vio a primera hora a Alejandro Grimaldo y los argentinos Juan Musso y Nahuel Molina, quien ultima su salida del club, probablemente con destino al Roma.
Grimaldo, Alexander Sorloth, Giuliano Simeone y Marc Pubill trabajan a las órdenes de Diego Simeone desde la semana pasada.
Los jugadores y el cuerpo técnico del Atlético de Madrid, que el domingo jugaron en Seúl ante el Manchester City, llegaron este lunes a la Ciudad Deportiva del club, en Majadahonda, a bordo del autobús de la primera plantilla.
La delegación rojiblanca regresó a Majadahonda, tras perder por 3-1 el domingo contra el City, en un partido que estuvo marcado por el debut del surcoreano Kang-in Lee y el regreso de Pablo Barrios.
FUENTE: EFE




