Cuando el Barcelona cerró su mítico pero decadente estadio en mayo de 2023, el club catalán esperaba reabrir el renovado Camp Nou solo un año y medio más tarde, pero 16 meses después de la fecha prevista, el equipo azulgrana sigue sin poder pisar su cancha, lo que aumenta los problemas financieros de la entidad.
El Barça obtuvo el permiso para disputar sus tres partidos ligueros fuera de casa con el fin de disponer de tiempo para avanzar obras y volver al Camp Nou a mediados de septiembre, pero tampoco lo logró.
Tras mudarse del estadio olímpico de Montjuïc, donde el equipo azulgrana jugó durante los dos últimos cursos, el club se vio obligado a jugar sus dos primeros partidos en casa en el Johan Cruyff, con capacidad para apenas 6.000 personas, un aforo propio de un equipo de la tercera división.
¿Qué sucede con el FC Barcelona y su estadio?
En los últimos días, los vigentes campeones de España fijaron su objetivo en el choque de liga del domingo contra la Real Sociedad para la reapertura.
Sin embargo, el martes el Ayuntamiento comunicó que el Barça aún no podía obtener el permiso para regresar al Camp Nou, incluso con una capacidad reducida de 27.000 espectadores.
"Este Ayuntamiento debe garantizar la seguridad de todos los que quieran ir al estadio; esta es la prioridad", recalcó la primera teniente de alcalde Laia Bonet, mientras que el cuerpo de bomberos explicó que existen algunos problemas con las vías de evacuación.
Desde que comenzaron las obras, el club se ha enfrentado a diversos contratiempos.
Dos vestuarios se reconstruyeron dos veces debido a inundaciones. Además, las quejas de los vecinos obligaron a una regulación más estricta de los horarios de trabajo debido a la contaminación acústica y luminosa, mientras que la cuantía de los materiales aumentaba debido en parte a la invasión de Ucrania por Rusia.
Y cuanto antes regrese el Barça a su estadio, antes podrá comenzar a rentabilizarlo un club que desde la pandemia atraviesa graves problemas financieros.
Durante una visita de obras que el club organizó para varios medios, entre ellos la AFP, se pudo constatar el avance de las obras, con dos terceras partes de las gradas reconstruidas (falta el anillo superior), nuevos asientos y más espaciosos, cambio de iluminación, la zona de aparcamientos y un césped que parece apto para jugar.
Pero también queda mucho por hacer. El vestuario del Barça no está finalizado, pero hay dos destinados a los rivales que sí lo están, de modo que el equipo usaría uno de ellos, aunque aún no estén pintados y se observen las tuberías en el techo.
Y la cubierta no se instalará hasta el verano de 2027, por lo que la obra estará finalizada, como pronto, un año después de la fecha inicial.


