Nunca hubo duda de la victoria del Liverpool en la Champions League, que doblegó al LASK Linz del panameño Andrés Andrade con dos goles casi consecutivos, separados por un minuto y 35 segundos, del 0-1 de Ronald Araújo al 0-2 de Bradley Barcola, que repitió en el 0-3 antes del descanso y en el 1-5 en la segunda parte, que terminó con un marcador de 3-6.
Aunque la primera y única derrota del conjunto ‘red’ de Andoni Iraola fue precisamente el pasado domingo contra el Manchester City (0-3), cuando cayó en inferioridad numérica, y aunque estrenó la Champions con el citado triunfo contra el Atlético de Madrid, la sensación que persigue hasta ahora al Liverpool es que aún no ha arrancado del todo.
Es cierto que aún le queda, todavía debe progresar más, tanto como que tiene todos los recursos necesarios para ser un equipo de mucha más dimensión a las órdenes de Andoni Iraola. Un gran entrenador y grandes futbolistas. Sólo es cuestión de tiempo que todo confluya en un gran equipo. Camino va de ello, aunque haya matices en su triunfo.
Las victorias son un paso indispensable. Dan margen y convicción. La pegada también es crucial cuando un proyecto está en evolución, aún inconcluso. Inquieto en algún instante en el primer tramo por el LASK, el Liverpool devoró a su rival en un minuto y 35 segundos con dos goles que lo solucionaron todo tan de repente como de manera inequívoca.
Minuto 21 y 53 segundos. El cabezazo de Ronald Araujo, imponente por encima de su marcador en el salto, conectó con el 0-1 tras un saque de esquina de Tsimikas. Minuto 23 y 28 segundos. La jugada fue de Rio Ngumoha, puro desborde; el balón quedó suelto en el área y Barcola remachó con la derecha el 0-2. Hubo otro gol, anulado a la media hora por fuera de juego a Koumas, el delantero titular entre las bajas de Isak, Ekitiké y Gakpo.
Desde entonces, el partido fue un absoluto monólogo, que incrementó su marcador antes del descanso con el 0-3 de Barcola, asistido por Wirtz entre la desbordada estructura defensiva del LASK, expuesto a una goleada de escándalo cuando todavía quedaba casi una hora de un partido más que plácido desde el segundo tanto.
Segundo tiempo de goles - Champions League
Ya en el segundo tiempo, el Liverpool marcó el 0-4, por medio de un cabezazo de Frimpong, en otro centro de Tsimikas; el LASK logró el 1-4 con un tanto de Ljubicic, que tardó sólo 27 segundos en marcar un gol desde que entró al terreno de juego desde el banquillo y Barcola redondeó el triunfo y alcanzó su triplete con el 1-5 aún en el 66.
Todavía hubo tiempo para el merecido 1-6 de Koumas, al que le habían invalidado dos goles antes durante el partido, pero también para el 2-6 y el 3-6 de Flecker entre la cara de circunstancias de Alisson Becker. Demasiado relajación defensiva. Ya tenía el partido completamente ganado desde mucho tiempo antes.
ndiente a la segunda jornada de la primera fase de la Liga de Campeones disputado en el estadio Oberösterreich Arena de Linz ante unos 18.000 espectadores.
FUENTE: EFE


