MUNDIAL Mundial 2014 -  22 de junio 2014 - 16:06hs

Argentina gana, no convence y su futuro es sombrío

BELO HORIZONTE (AP). Argentina depende del genial Lionel Messi y de las manos salvadoras de Sergio Romero, muy poco para un conjunto que encara los octavos de final con las alarmas encendidas. Si el equipo no se despierta a tiempo, podrían dormirlo para siempre en este Mundial.

Dos partidos, seis puntos, y la clasificación asegurada de antemano, indican en las matemáticas que Argentina marcha rumbo a una historia feliz. Pero por sus flojas exhibiciones, a los Albicelestes le sobrevuelan presagios pesimistas.

Victorias 2-1 ante Bosnia en su debut en Río de Janeiro y 1-0 con Irán el domingo en esta ciudad, son cosecha de una Argentina que en ambos duelos fue una sombra errante: vacilante en defensa, vulnerable en el medio y sin sorpresa adelante, salvo dos golazos de Messi, uno en cada partido.

En el seno de la delegación argentina, el grueso de los futbolistas se fastidian cuando se les pide el reconocimiento de errores porque el equipo gana pero no convence.

"No sé por qué decís que no estamos jugando bien. La crítica que hacés la ves vos solo", señaló el domingo el jugador del Real Madrid, Angel Di María, ante una pregunta al respecto en la concentración de los argentinos, en Cidade do Galo, propiedad del Atlético Mineiro de Ronaldinho. "Ellos (Irán) tenían a los 11 metidos adentro del área, así es imposible intentar entrar. Jugamos bien, intentamos por todos lados".

Más allá de lo que diga Di María, Argentina mostró una mala cara ante Bosnia y parecía un simple paso en falso. Pero ante Irán exhibió una cara aún peor y solo se salvó de una derrota por tres descomunales atajadas de Sergio Romero y un zurdazo en chanfle de Messi que entró a un ángulo sin pedir permiso, cuando el reloj ahorcaba.

"Si Messi no pateaba desde afuera del área terminábamos 0 a 0", recordó Di María. "Fue un golazo, muy pocos pueden hacer esas cosas. Estamos contentos de tenerlo con nosotros, está pasando un buen momento".

En lo que fue uno de sus peores partidos de los últimos tiempos, el equipo del técnico Alejandro Sabella no encontró el camino para sortear el muro defensivo que levantó Irán, a que su vez arrimó peligro con el simple recurso del contragolpe ante una irresoluta defensa Albiceleste en la que Federico Fernández y Ezequiel Garay hicieron agua por el centro.

El medio de la cancha es otro punto débil de los argentinos, con Javier Mascherano casi solitario ya que Fernando Gago no es tan proclive a la marca. El fuerte del jugador de Boca Juniors son los pases filtrados entre selvas de piernas en busca de Messi y compañía.

Sabella armó un equipo para rodear a Messi. Pero la "Pulga" del Barcelona parece un náufrago en el mar, al carecer de juego asociado con sus compañeros Di María, Sergio Agüero y Gonzalo Higuaín, todos ellos integrantes de un cuarteto que aterrizó en Brasil bajo el pomposo rótulo de "Los cuatro fantásticos".

Si Messi saca aprobado con creces por sus goles, Di María, Agüero e Higuaín tienen la materia pendiente.

Con cinco en el fondo y dos atacantes, como en el primer tiempo ante Bosnia, los argentinos no funcionaron, y con cuatro atrás y tres bien adelante, en este último caso a pedido de Messi, el equipo se mostró desfigurado y sin ideas. O sea que empeoró.

Argentina cerrará su Grupo F el miércoles ante Nigeria en Porto Alegre. Con un triunfo o un empate habrá ganado su zona y es probable que en octavos de final se mida con Suiza, Ecuador u Honduras, rivales más o menos accesibles.

Pero si pierde quedará en segundo lugar y su próxima rival sería un equipo fuerte como Francia.

Y entonces sí, los argentinos van a necesitar de Messi, Romero y mucho más.

FUENTE: VICENTE L. PANETTA (Associated Press)