SAO PAULO (AP). Pasó a ser de la más cuestionada a la más elogiada. La defensa argentina tendrá una nueva prueba de fuego el miércoles cuando se las vea con un temible ataque holandés que encabezarían Arjen Robben y Robin van Persie.
Antes de emprender viaje a Brasil, al bloque defensivo se le conocía como "Los caballeros de la angustia", mientras que el cuarteto titular de atacantes salió equiparado con superhéroes, con el mote de "Los cuatro fantásticos".
Síntesis: Argentina podría tranquilamente recibir cuatro goles en un partido pero convertir cinco. La realidad es objetiva, no pasó ni una cosa ni la otra, por lo que la defensa acalló los humores de la crítica.
Robben y Van Persie, autores de tres goles cada uno en el torneo, pondrían a prueba a la defensa albiceleste, que por primera vez será atacada por semejante artillería. A Van Persie un malestar estomacal le impidió entrenarse el martes.
En esa retaguardia no hay una bandera que sobresalga como Messi en el ataque o Javier Mascherano en el mediocampo. Son todos obreros que cumplen su función y cuyo capataz Alejandro Sabella terminó de moldear ese sector con un cambio clave en cinco partidos: Martín Demichelis, convocado a último momento por el técnico, reemplazó a Federico Fernández, lo más flojo de ese bloque, en el último partido que Argentina ganó 1-0 a Bélgica con gol de Higuaín.
José Basanta también reemplazó a Marcos Rojo en el lateral izquierdo, pero en este caso fue por obligación ya que el saliente cumplió una fecha de suspensión y recuperará la titularidad ante Bélgica.
Sergio Romero en el arco, Ezequiel Garay en el centro y Pablo Zabaleta por derecha, salieron como titulares en todos los partidos. Fernández le dejó el puesto a Demichelis y Rojo se lo prestó a Basanta por un encuentro.
Argentina recibió goles en el 2-1 cuando debutó ante Bosnia y en el 3-2 con Nigeria. En el medio doblegó 1-0 a Irán y en la rondas decisivas quedó con el arco invicto con sendos triunfos 1-0 ante Suiza y Bélgica.
Es decir, parece que los fantásticos ahora juegan atrás.
FUENTE: VICENTE L. PANETTA (The Associated Press)


