RECIFE, Brasil (AP) — Los estadounidenses no quieren oír hablar de la maldición de Manaos justo antes de su crucial partido con Alemania.
Alemanes y estadounidenses están empatados en el primer lugar con cuatro puntos contra uno de Portugal y Ghana.
A Estados Unidos le bastará un empate para clasificarse por primera vez dos Mundiales seguidos a la segunda ronda. Pero si pierden y hay un ganador en el duelo Portugal-Ghana, podrían quedar afuera, dependiendo de los resultados.
"No nos molesta" la maldición, aseguró el volante Kyle Beckerman el miércoles. "Es el partido más importante de nuestras vidas. Superaremos cualquier fatiga que podamos tener. No creo que el tener un día menos de descanso nos afecte".
El técnico estadounidense Jurgen Klinsmann, sin embargo, se lamentó de que "tengamos un día menos para recuperarnos".
"Jugamos en la Amazonia y ellos jugaron en sitios muy agradables y no tuvieron que viajar mucho. Se ha hecho de todo para que los grandes favoritos sigan en carrera. Nosotros tenemos que sudar la camiseta, pero vamos a salir adelante", dijo Klinsmann.
"Sabíamos que las condiciones climáticas en Sudamérica son distintas a las que estamos acostumbrados, que es muy caliente", comentó el mediocampista alemán Mezut Ozil. "Nos hemos preparado y eso se vio en el segundo tiempo contra Ghana, ya que dominamos el partido", agregó.
Los alemanes, no obstante, igualaron 2-2 con Ghana después de golear 4-0 a Portugal y todavía no tienen la clasificación asegurada.
"Contra Ghana cometimos algunos errores, pero el problema no fue que no estuviésemos en buena forma física", afirmó Ozil.
FUENTE: JANIE McCAULEY (Associated Press)



