Deportes 20 de agosto de 2008 - 08:00

Ancianas sentenciadas a trabajos por querer protestar

BEIJING (AP). Dos ancianas fueron sentenciadas a un año de reeducación en un campo de trabajo luego que presentaron una solicitud para realizar una protesta durante los Juegos Olí­mpicos por haber sido obligadas a abandonar sus casas.

Ambas mujeres permanecí­an el miércoles en sus nuevas casas, tres dí­as después de recibir la orden, pero estaban bajo observación de un grupo vecinal de vigilancia, dijo el hijo de una de las mujeres.

Li Xuehui dijo que no se les dio un motivo para la orden de reclusión de su madre, Wu Dianyuan, de 79 años, y su vecina Wang Xiuying, de 77.

Dijo que parece tratarse de una táctica medida de intimidación.

"Wang Xiuying es casi ciega e inválida. ¿Qué tipo de re-educación puede tener a través del trabajo?", preguntó Li en una entrevista telefónica. "Se las pueden llevar en cualquier momento".

La orden se produjo después de repetidos intentos por ambas ancianas de protestar en una de tres áreas designadas por las propias autoridades para la realización de protestas durante los juegos.

Beijing ha exhibido la existencia de esas áreas para defender su promesa de mejorar la situación de los derechos humanos, que fue decisiva para asegurarse la sede de los juegos.

Unas 77 solicitudes para protestar fueron presentadas pero ninguna fue acogida y grupos de derechos humanos dicen que eso fue sólo un esfuerzo del gobierno por dar la apariencia de cumplir con los parámetros internacionales sobre la materia.

Esos mismos grupos dicen que un puñado de personas que pidieron autorizaciones fueron detenidas.

"Esto es parte de las tácticas para intimidar y acallar a quienes protestan", dijo Nicholas Bequelin, de la organización Human Rights Watch, con sede en Washington.

Li dijo que se ordenó Wu y Wang permanecer un año en reeducación a través del trabajo. La familia fue notificada el domingo, pero hasta el miércoles los funcionarios no habí­an hecho cumplir la orden.

El sistema de reeducación, que existe desde 1957, permite a la policí­a actuar sin juicio legal y sin cargos formales, y enviar gente a prisión hasta por cuatro años y a realizar trabajos.

Los crí­ticos dicen que el sistema es usando para detener a activistas polí­ticos o religiosos, violando sus derechos.

La Oficina de Seguridad no formuló comentarios de inmediato. Una portavoz de la oficina de reeducación a través del trabajo dijo que "no tenemos registro de esos nombres en nuestro sistema".

Las protestas se han hecho frecuentes en nombres en el último tiempo por una diversidad de motivos y las autoridades temen que se transformen en un movimiento gubernamental importante.

Li dijo que Wu y Wang han estado luchando por su causa desde que fueron obligadas a abandonar sus casas en 2001 para permitir trabajos de remodelación urbana.

FUENTE: Agencia AP

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