Deportes 8 de agosto de 2012 - 11:00

Barrios: "Ahora, que se maten entre ellos" en los 5.000 metros

LONDRES (AP). Claro, las fricciones no ocurrieron dentro del área sino en la pista del estadio Olí­mpico, con Barrios por segunda vez consecutiva incrustado en una final olí­mpica de los 5.000 metros.

El plan de Barrios para esa decisiva competencia del viernes, en la que 16 atletas lucharán por el podio, será escaparle a las fricciones y esperar a que los corredores "se maten entre ellos".

¿Escuché bien, Barrios?, preguntó The Associated Press.

"Sí­. Lo mejor es esperar y ver como se van a matar entre ellos", respondió el mexicano para aquel que tuviera alguna duda, tras haberse clasificado noveno con 13 minutos, 21 segundos y 1 centésima. Su tiempo fue poco más de seis segundos más lento que el primero, el etí­ope Dejen Gebremeskel.

No es fácil percibirlo. Usted los ve por televisión y todos los medio fondistas, y así­ ocurre en la mayorí­a de las otras disciplinas, marchan con los hombros erguidos y un braceo coordinado hacia adelante y hacia atrás.

¿Y cómo es que hay codos que se hacen sentir en riñones ajenos? ¿Y los hombros chocan contra los hombres?

"Por supuesto", respondió Barrios. "Así­ fue la carrera de hoy y peor será la del viernes".

En atletismo no hay penales, tiros libres, ni tarjetas amarillas, como en el fútbol. Tampoco existe el cartón rojo, pero sí­ su equivalente, que es la descalificación del atleta.

Barrios, de 29 años y séptimo en Beijing 2008, dijo que las infracciones en el atletismo son casi imperceptibles y que si son comprobadas se penan con la descalificación.

Explicó que el contacto fí­sico ocurre a menudo y que en medio de un pelotón de atletas es muy difí­cil advertir a los que "se abren paso a los codazos y empujones" o tratan de invadir el carril ajeno.

"Por momentos me dieron ganas de ser más agresivo", dijo el mexicano al recordar la prueba de este miércoles y rehusando dar nombres de quienes serí­an a su juicio los reyes de los codazos y empujones.

Barrios dijo que estaba muy concentrado en clasificarse a la final y que a pesar de intuir que estaba entre los primeros, temí­a una ingrata sorpresa.

"Los últimos cinco o seis metros estaba muy agotado y cuando llegué no tení­a la seguridad de haber clasificado", subrayó Barrios. "Recién me tranquilicé cuando vi la pantalla", de la pista del Estadio Olí­mpico que da a conocer los resultados de las carreras.

"9. Juan Barrios", leyó el campeón panamericano en Guadalajara 2010.

Y entonces, respiró tranquilo.

Barrios superó, entre otros, al flamante campeón olí­mpico de 10.000 metros, el británico de origen somalí­ Mohamed Farah, quien finalizó en el puesto 15.

FUENTE: Agencia AP