Deportes 16 de agosto de 2009 - 18:00

Bolt rompe el récord mundial de los 100 metros

BERLIN (AP). Usain Bolt es de otro planeta.

El velocista jamaiquino pulverizó el domingo el récord mundial de los 100 metros tras correr la distancia en unos asombrosos 9.58 segundos y sumar en Berlí­n el primer tí­tulo mundial de su rutilante carrera deportiva.

Ironí­a del destino o coincidiencia, Bolt rebajó 11 centésimas su anterior plusmarca mundial (9.69), lograda en los Juegos Olí­mpicos de Beijing precisamente tal dí­a como hoy, un 16 de agosto, hace ahora un año.

En Berlí­n, se impuso con claridad a su gran rival, Tyson Gay, segundo, y a su compatriota Asafa Powell, tercero, en la carrera más rapida de todos los tiempos.

Bolt no cambió ni un ápice su ritual en el dí­a elegido para romper una vez más la barrera de la superación humana.

Poco antes de la final, salió a calentar y, como siempre, bromeó con la cámara de televisión que presenta a los atletas ante las televisiones de medio mundo.

El espectáculo fue el mismo al que acostumbró al mundo en Beijing, sonriendo mientras se miraba ufano en las grandes pantallas del estadio.

Llegado el momento definitivo, no se moví­a un alma cuando Bolt salió despedido de los tacos.

El plusmarquista mundial y triple campeón olí­mpico de sólo 22 años tomó ventaja en seguida, ajeno al griterí­o ensordecedor de la grada jaleando a los atletas.

Corrió y corrió sin mirar atrás. Zancada larga, técnica depurada y una velocidad endiablada.

Al final, a punto de cruzar la meta hacia la gloria, Bolt miró de reojo a la derecha: Gay no estaba. Miró a la izquierda y vio el marcador electrónico.

Era un récord tan espectacular, tan impensable hace sólo unos años, que el público se llevó casi al uní­sono las manos a la cabeza en un gesto de incredulidad.

La marca era inhumana. Se desató la locura colectiva en el Estadio Olí­mpico de Berlí­n, el mismo en el que la leyenda del atletismo Jesse Owens conquistó cuatro medallas de oro, incluida la de 100 metros, en los Juegos Olí­mpicos de Berlí­n en 1936.

Bolt supo en seguida que habí­a vuelto a hacer historia y se golpeó el pecho varias veces reivindicando su condición de rey de la velocidad nada más cruzar la lí­nea de meta y no unos metros antes, como hiciera aquel otro 16 de agosto en Beijing.

Prueba de la rapidez con la que se corrió la final del hectómetro es que Gay, segundo clasificado, marcó 9.71 segundos, a tan sólo dos céntesimas de la anterior plusmarca de Bolt.

Powell, por su parte, paró el crono en 9.84 segundos.

Con este registro, cabe pensar que Bolt lleva el mismo camino que hace un año. Su segundo objetivo en el mundial de Berlí­n: los 200 metros.

FUENTE: Agencia AP

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