VANCOUVER (AP). La estrella estadounidense de esquí Lindsey Vonn está preocupada de que una lesión en la espinilla derecha la pueda dejar fuera de los Juegos Olímpicos de Vancouver.
"Estoy sentada aquí cuestionándome, ustedes saben, si voy a ser capaz de esquiar", dijo Vonn en conferencia de prensa. "Tengo que ver cómo me va".
Fue un sorprendente anuncio a unas horas de comenzar unos Juegos Olímpicos en los que se esperaba que ella fuera figura. La bicampeona mundial que vive y entrena en Vail, Colorado, era favorita para pelear por varias medallas.
Al preguntarle si era posible que no compitiera en ninguna prueba, Vonn dijo que "sí, esa es una posibilidad".
Vonn no esquía desde su lesión y dijo que es tan grave que le duele ponerse un par de botas de esquiar en su cuarto de hotel. Agregó que el golpe cubre una superficie de 18 centímetros en la parte baja de su pierna derecha pero rehusó someterse a radiografías para ver si hay algo roto porque no quiere saber.
Describió su estado mental como "muy emocional, muy asustada. No de la forma positiva en la que quieres comenzar unos Olímpicos".
La primera competencia alpina para mujeres es el súper-combinado el domingo. Vonn dijo que sabrá más de su situación cuando realice su primer descenso en la montaña Whistler. El primer entrenamiento formal para mujeres es el jueves.
Vonn tiene planeado competir en los cinco eventos alpinos y es amplia favorita en las pruebas de velocidad: descenso y el súper-G.
La estadounidense no es ajena a lesiones o lo que significa ignorarlas en las colinas.
En los Olímpicos del 2006, en Turín, sufrió una aparatosa caída a casi 100 kilómetros por hora durante un descenso y fue a parar a un hospital con golpes en la espalda. Menos de 48 horas después, Vonn, entonces conocida como Lindsey Kildow, porque no se había casado, estaba en la puerta de salida y finalizó octava en su prueba.
FUENTE: Agencia AP


