LONDRES (AP). "¡No podía haber tenido tanta mala suerte!", se lamentó el jueves Pamela Benítez tras ser eliminada de la natación de los Juegos Olímpicos.
"¡No me podía pasar eso, me desconcentré!", dijo Benítez, de 21 años, quien superó en los tiempos a sólo dos de 35 nadadoras que tomaron parte de las eliminatorias de los 800 metros estilo libre que dominó la británica Rebecca Adlington, medalla de oro en Beijing 2008 y que además luce el récord mundial de la especialidad.
Benítez destacó que el primer problema fue cuando se tuvo que poner un gorro que le dio la organización que le apretaba bastante. Luego, esa complicación se combinó con que la lente se aflojó al principio de la prueba y le perjudicó los ojos.
"El gorro me apretaba y la lente se aflojó rápido y eso me hizo entrar agua en los ojos; mira los ojos", dijo la salvadoreña, quien en verdad tenía los ojos enrojecidos y no eran por el llanto ya que, si bien estaba disgustada por el episodio, lucía muy tranquila y locuaz.
"Salté al agua para divertirme y me encuentro con esto", destacó Benítez, cuyo tiempo de poco más de nueve minutos es casi nueve segundos más lento que su mejor marca. Además, durante la eliminatoria nadó casi 41 segundos más lenta que la líder Adlington.
"Fue todo muy estresante", dijo Benitez. Explicó que las gafas son de su propiedad y que el gorro "me lo dio una señora" de la organización.
"Hay diversos tamaños de gorros para cada atleta", dijo la salvadoreña.
¿Y tu gorro?, le preguntó The Associated Press.
Entonces, la joven se agachó, revolvió entre su bolso, sacó un gorro y cuando se paró dijo: "Es este". Y mientras lo estrujaba agregó: "¿Vez que es más blando que el otro?".
Por si alguna duda había, la expresiva y simpática nadadora se quitó el gorro de la organización; AP estrujó los dos y el veredicto fue que el gorro que supuestamente le entregó la organización era más duro que el de ella.
Los nadadores pueden usar ropaje propio, salvo que violen las normas del reglamento.
FUENTE: Agencia AP

