HONOLULU (AP). Cuando Ray Lewis sale del avión tras un viaje al otro lado del mundo y es recibido con una guirnalda de flores y con un aloha, finalmente cae en cuenta que está de vuelta en el Pro Bowl.
Hawai está pagando cuatro millones de dólares por partido para organizar el Pro Bowl de este año y el siguiente en momentos en que el estado afronta un déficit proyectado 844 millones de dólares para los próximos dos años y medio.
Sin embargo, los jugadores no han ocultado su deseo que el partido permanezca en este archipiélago del Pacífico.
El quarterback de los Colts de Indianápolis, Peyton Manning, afirmó que "no hay mejor lugar para llevarlo a cabo".
FUENTE: Agencia AP

