BEIJING (AP). El resultado de 6-2, 6-4 en contra no tuvo un sabor de derrota para el salvadoreño Rafael Arévalo al considerar que fue contra el aún número uno del mundo, el suizo Roger Federer, en un estadio lleno y en los Juegos Olímpicos.
Relató que el lunes, cuando Federer se enteró que él sería su rival, se le acercó y estuvieron hablando, momento que el salvadoreño aprovechó para solicitarle "un regalo de cortesía para los jóvenes de mi país".
"Le pedí que al final de la semana nos dé un regalo de parte suya para los chicos de El Salvador y lo va a hacer, no es dinero, es algo como una camiseta con una dedicatoria, para que se motiven a seguir jugando", explicó.
Al final del encuentro, el suizo además le deseó suerte en su carrera.
Ante una pregunta sobre si en algún momento sintió que podía ganar el partido, la respuesta del centroamericano fue sencilla. "Eso es lo que estaba tratando de hacer", indicó con una sonrisa, al destacar que Federer es muy fuerte, con un servicio muy potente.
Arévalo comentó que antes de los Juegos, ya sentía nerviosismo. "Encima me toca jugar contra Federer y eso es muy difícil cuando vienes de jugar con jugadores que están entre los 800, entre los 1.000, entre 400, y de repente jugar con el número uno del mundo, no es usual".
Para Arévalo, que llegó a Beijing por invitación, una de las dificultades que tuvo fue su inexperiencia de jugar en estadios. "Estoy acostumbrado a que al sacar, lo que se ve es el cielo, pero aquí al hacer el saque solo se ve gente, es difícil".
El tenista espera que la gente de su país esté contenta, "porque no fue un 6-1, 6-1 y fue un esfuerzo que hice, di lucha y garra en el partido".
Previamente el joven venció al surcoreano Lee Hyung-taik.
FUENTE: Agencia AP


