La pesada suspensión de Neymar por cuatro partidos agitó el avispero de una Copa América marcada por las suspicacias, que arrancó sin la presencia del presidente de la Conmebol como consecuencia de denuncias de corrupción y en la que no se tomaron medidas disciplinarias contra el chileno Arturo Vidal a pesar de que pasó una noche detenido tras chocar en estado de ebriedad.
La Conmebol no dio las razones de semejante castigo por ahora, limitándose a decir que obedeció a las tarjetas amarilla y roja y a los "hechos posteriores", sin explicar cuáles fueron esos hechos. Al no justificar la magnitud del castigo, que margina a Neymar por el resto del torneo, da munición a quienes piensan que es una sanción exagerada.
La Conmebol tampoco explicó las razones de la inédita ausencia de su presidente Juan Angel Napout en la ceremonia inaugural, lo que contribuyó a generar un ambiente enrarecido y a alimentar las sospechas de que se cocinan cosas raras en el fútbol de la región. Las razones de esa ausencia, sin embargo, son claras: el dirigente paraguayo es una de las figuras del balompié sudamericano salpicadas por la pesquisa de las autoridades estadounidenses sobre corrupción, y el organismo que dirige está en el eje de las acusaciones de soborno, crimen organizado y lavado de dinero.
De hecho, no usaron sus reservas en un lujoso hotel de Santiago la mayoría de los líderes del fútbol regional, casi todos los cuales están bajo sospecha.
Por si esto fuera poco, Vidal sigue en el torneo luego del grave acto de indisciplina que protagonizó el martes al chocar a otro vehículo con su Ferrari, mientras regresaba de un casino y manejaba ebrio. La presencia de Vidal en el torneo corre por cuenta de la asociación chilena de fútbol, o, más específicamente, del técnico Jorge Sampaoli, quien decidió no castigar al volante de la Juventus. A la Conmebol no le correspondía intervenir en ese caso.
La decisión de Sampaoli se prestó a todo tipo de interpretaciones en vista de que tenía fama de duro y se había mostrado inflexible con las faltas disciplinarias en el pasado, al punto de que en 2013 dejó afuera del equipo a Charles Aránguiz porque llegó tarde a un entrenamiento. Pero el técnico midió con otra vara la falta de Vidal a pesar de que se trató de un incidente que pudo haber costado vidas, según admitió el propio jugador.
Sampaoli expresó que fueron dos episodios diferentes, que no admiten comparaciones, y que ahora tiene otra visión de la vida.
FUENTE: AP
