SAN LUIS (AP). El presidente de los Rangers de Texas, Nolan Ryan, estuvo al pendiente de una posible tormenta el miércoles mientras se acercaba la hora del primer partido de la Serie Mundial contra los Cardenales de San Luis en el Busch Stadium entre visos de mal tiempo.
"¿Si así sigue puede perder algo de su energía?", se preguntó, "Creo que va a haber algo de calor con lloviznas, lloviznas esporádicas".
A manera de broma, alguien le preguntó a Ryan si podía hacer eso bien frente a un mapa, como le hacen los meteorólogos de televisión.
"Bueno, si este trabaja no funciona", respondió el director, presidente y copropietario de los Rangers, "quizá puedan recurrir a alguien".
Ahora que los Rangers y los Cardenales abren esta semana la Serie Mundial, las mayores podría recibir esa ayuda.
El miércoles, unas dos horas antes del primer partido, había unos ocho grados Celsius (47 Fahrenheit) con una llovizna intermitente y viento. La lona estuvo colocada en el diamante durante la tarde y los equipos no practicaron el bateo en el terreno de juego. Según los pronósticos, la temperatura bajaría mientras avance el partido.
La duda persistente es si habrá juego o será postergado.
Luego de una temporada con 50 partidos suspendidos por lluvia, el mayor número en las mayores desde 1997, el mal tiempo se hizo presente en la postemporada.
Un partido en el Yankee Stadium fue interrumpido en el segundo inning y suspendido hasta el día siguiente. Un encuentro en Texas fue postergado por amenaza de lluvia, lo cual resulta pésimo para equipos y aficionados cuando la tormenta jamás llega.
Hacer un pronóstico preciso no es fácil, dijo el meteorólogo Paul Gross, de la televisora WDIV-TV en Detroit.
"Existe en estos días una cantidad tremenda de información meteorológica en internet. Todo mundo tiene acceso a ella, todo mundo puede tratar de ser un comunicador del tiempo en la televisión", estimó Gross, quien ha asistido a los Tigres con sus pronósticos desde los días en que Sparky Anderson era su manager. "Pero la persona promedio, sin una capacitación formal en meteorología, no comprende que las cosas pueden cambiar muy drásticamente".
"Tenemos una broma entre nosotros: 'No lo intente en casa'", expresó.
Sin embargo, para su desdicha, basta con echarle una mirada a las tribunas de cualquier estadio cuando el cielo se oscurece. Los aficionados secan sus teléfonos celulares, mueven los mapas y hacen sus propias predicciones.
Los jugadores también se convierten en 'rústicos hombres del tiempo'. El toletero David Ortiz, de Boston, es conocido por operar el radar y estudiar los nubarrones y las bandas para hacer pronósticos.
"He tenido algo de experiencia, pero no mucha", dijo Jaime García, el zurdo mexicano de los Cardenales que abrirá el segundo juego el jueves. "Pero la verdad es que prefiero lanzar con un poco de frío que con mucho calor".
FUENTE: Agencia AP

