SOUTH WILLIAMSPORT, Pensilvania, EE.UU. (AP). Los seguidores de México se identifican fácilmente entre la multitud, con sus grandes sombreros, sus camisetas verdes y sus cantos entusiastas.
Su alegría es comprensible. México ha lucido intratable en la Serie Mundial de Pequeñas Ligas.
Raymundo Berrones y Raúl Rojas lanzaron pelota combinada de un hit, el miércoles, para que el equipo mexicano de Reynosa se impusiera por 6-0 a Chiba City, Japón, colándose a la final internacional del sábado, contra Curazao o Taiwán.
Rojas aportó también al bate, mediante un jonrón de dos carreras, que coronó un racimo de cinco anotaciones en el primer inning, para condenar a los japoneses a la eliminación.
"Hemos perdido tiempo con los amigos y con nuestra familia para entrenar, y estamos felices por lograr esto", dijo Berrones, de 12 años.
México cuenta con algunos de los brazos más destacados que se hayan visto en South Williamsport, y había tenido una efectividad de 0.71 antes del duelo del miércoles. En el duelo contra Japón, los serpentineros tampoco decepcionaron, y Rojas mostró que además puede hacer cosas bien interesantes con el madero.
Su leñazo en el primer inning, por todo el jardín central, dio a México una ventaja de 2-0 e impresionó al público. El toleterito de 12 años hizo más lenta su carrera al aproximarse al plato, y luego brincó encima de éste mientras sus compañeros le daban palmadas en el casco.
"Fue muy emocionante batear un jonrón frente a mi familia y en la Serie Mundial" de Pequeñas Ligas, dijo Rojas con un aire serio, y un tanto nervioso ante el micrófono.
El apoyo del bateo fue más que suficiente para Berrones, cuya curva enloqueció a los japoneses. El lanzador ponchó a 10 rivales antes de ser relevado en la quinta entrada, tras llegar a su límite de 85 lanzamientos.
Rojas subió a la lomita para resolver el quinto acto, y luego permitió que sus dos primeros oponentes se embasaran, con un error y un sencillo de Naoto Ogura dentro del cuadro, el único hit de Japón en el partido.
El abridor japonés Toshinori Wakai permitió las seis carreras y los cinco hits de México, pero se serenó y no permitió un solo imparable después del primer inning. El manager de México dijo que Japón recuperó el control y no lanzó sino curvas después de la primera entrada.
"Al comienzo del juego, él estaba demasiado emocionado", dijo el manager japonés Hirofumi Oda, acerca de su pitcher.
FUENTE: Agencia AP
