DENVER (AP). Como otros miles de personas que abandonaron el parque cuando Colorado perdía 9-2 en una fría noche, Karen Stoughton, aficionada de los Rockies, está prometiendo que nunca se marchará del graderío del Coors Field antes de que concluya un encuentro.
De acuerdo con STATS LLC, ningún otro club en la era moderna había anotado antes nueve carreras en el noveno episodio para ganar un juego.
"Nunca, nunca me iré antes de que termine un juego", juró Stoughton, quien se marchó el martes por la noche, en la pausa del séptimo inning, junto con su marido y sus dos niños pequeños.
Mientras se dirigía a casa, la familia escuchó el relato de la reacción asombrosa de los Rockies. así, llegó a su vivienda justo a tiempo para encender el televisor y ver el garrotazo de Smith.
La multitud de casi 33.000 espectadores que comenzaron a ver el encuentro se había reducido a la mitad cuando Smith cruzó el plato. Esos aficionados fieles, que eran eclipsados en ocasiones por los gritos de varios seguidores de los Cardenales, terminaron teniendo su revancha.
Al igual que Stoughton, muchos espectadores que se fueron prometen no volver a hacerlo. ¿Pero quién puede culparlos por haberlo hecho?
Antes de la novena entrada, los Rockies perdían por 9-3 y habían bateado apenas de 13-1 con corredores en posición de anotar. En el juego anterior habían bateado de 12-1 en esa misma situación.
Habían dejado varados en los senderos a 13 corredores el martes. El domingo, impusieron un récord de la franquicia, al dejar en el abandono a 20 corredores, en el partido que ganaron 4-3 en 15 entradas contra San Francisco, un maratón de casi seis horas.
La temperatura había bajado a unos 15 grados centígrados (60 Fahrenheit) y la lluvia se avecinaba.
Pero también se acercaba la remontada increíble.
FUENTE: Agencia AP




