Béisbol Béisbol -  15 de julio 2011 - 00:00hs

Tras pausa, Dodgers esperan que haya pasado lo peor

LOS ANGELES (AP). La pausa por el Juego de Estrellas fue un respiro bienvenido para Don Mattingly y los Dodgers de Los Angeles.

El manager novato y su equipo, hundidos en los problemas y en la frustración, han sufrido numerosas derrotas en el terreno. Fuera de éste, han tenido que lidiar diariamente con la presión generada por una cadena de noticias que han manchado a la laureada franquicia.

Los Angeles comienza la segunda mitad de la temporada en Arizona, el viernes por la noche, con una foja de 41-51 y en el cuarto lugar de la División Oeste de la Liga Nacional, a 11 juegos de los Gigantes de San Francisco.

"La mayor decepción es encontrarnos en esta posición con un equipo capaz de estar en los playoffs y de competir con cualquiera en la Liga Nacional", dijo el jardinero central Matt Kemp.

Desde el primer dí­a, este año ha sido muy complicado en el Dodger Stadium. En el juego inaugural de la temporada, Brian Stow, un aficionado de los Gigantes, fue ví­ctima de una paliza en el estacionamiento del parque, luego del partido. Stow, de 42 años, sigue en un hospital del área de San Francisco, tras sufrir lesiones cerebrales.

El agrio procedimiento de divorcio entre Frank McCourt y su esposa Jamie, y la lucha de poder sobre quién de ellos era dueño del club ha sido un nubarrón en el panorama de los Dodgers durante toda la temporada.

Las Grandes Ligas asumieron el control de las operaciones diarias del club a mediados de abril, y Frank McCourt solicitó recientemente la protección de la corte de bancarrotas.

McCourt tomó esa decisión después de que el comisionado de las mayores Bud Selig rechazó una propuesta de un acuerdo con Fox Sports para la transmisión de los encuentros del equipo. Según McCourt, ese contrato habrí­a aliviado las preocupaciones que surgen cada dos semanas sobre la capacidad de pagar salarios y otros gastos.

Pero Selig estaba preocupado de que el dueño de los Dodgers, en medio de tantos problemas, utilizara el dinero del contrato para cubrir sus deudas personales.

Incluso el famoso locutor Vin Scully se vio metido en el conflicto económico, cuando una serie de documentos de la corte revelaron que se le adeudaban más de 150.000 dólares como parte de su contrato. Scully es miembro del Salón de la Fama y cumple su 62da temporada con el micrófono.

En algunos casos, se expidieron a algunos empleados del club, incluidos trabajadores del estadio, cheques que carecí­an de fondos y debieron volverse a emitir.

Es una verdadera crisis.

"Obviamente, es algo un poco loco cuando piensas: '¡Hey!, los cheques podrí­an no llegar', pero ellos nos han asegurado que no tenemos nada de qué preocuparnos en ese aspecto", dijo el intermedista Aaron Miles.

"Esto representa una pequeña distracción respecto del béisbol; quizás una gran distracción a veces. Pero los jugadores en esta casa club no se han enfocado en eso. Seguimos concentrados en el diamante, pese a que las cosas no nos han salido en este año".

Para colmo, McCourt despidió la semana pasada a Steve Garvey, uno de los ex jugadores más populares en Los Angeles. Garvey trabajaba en el departamento de mercadeo y relaciones comunitarias, y expresó sus esperanzas de comprar el club, además de reclutar en su grupo de inversiones a Orel Hershiser, el ex serpentinero que llegó a ser el jugador más valioso de la Serie Mundial.

Y por si eso fuera poco, el 28 de mayo tuvo que ser evacuado el piso superior del Dodger Stadium, detrás de la primera base, después de un pequeño incendio en una bodega del parque.

Todo lo que ha ocurrido con los Dodgers ha sido la comidilla en los programas nocturnos de comedia en la televisión.

"La gente siempre hablará, pero no me importa lo que digan. No estoy preocupado", dijo Clayton Kershaw, el serpentinero electo para el Juego de Estrellas.

FUENTE: Agencia AP